Por si el presidente Obama no afrontara ya temas espinosos en Leer más
Fecha publicación: 11 11 2009 | Autor: James
Por si el presidente Obama no afrontara ya temas espinosos en Leer más
Fecha publicación: 1 08 2009 | Autor: James

La controversia sobre la eficacia o ineficacia de la Ley de especies protegidas, debe servir de acicate para mejorar la ley en aquellos aspectos que son necesarios.
Recordemos que conforme a la ESA, cinco factores determinan si una especie debe ser incluida en la lista. Uno de esos factores es si hay modificación, reducción o destrucción presente o posible de su ecosistema. Además, una especie debe ser incluida en la lista como ‘amenazada’ cuando corre el riesgo de ‘extinción’ dentro de un futuro cercano, ya sea en todo su territorio o en una porción significativa de él.
Una especie está en ‘peligro de extinción’ si actualmente está en esa situación, ya sea en todo su territorio o en una parte significativa de él. Aplicar estándares científicos y ecológicos a todo el proceso y no políticos o económicos, debe ser en todo momento el procedimiento a seguir.
Los éxitos logrados con algunas especies, como el lobo gris, el águila calva, el oso pardo en el Parque Nacional de Yellowstone, el halcón peregrino o el caimán americano, deben motivarnos para trabajar en la recuperación de esas especies amenazadas que son vitales para los ecosistemas donde viven, y sus hábitats.
Y no sólo de las especies más conocidas, como el oso polar, uno de los animales que recientemente entró en la lista, sino de aquellos otros desconocidos por el público, como los 165 escarabajos tigre que sobreviven en los rincones de algunos pantanos salados de Lincoln, Nebraska, las grullas americanas, de las que apenas quedan 25 parejas reproductoras, la mosca de las flores de las dunas de Delhi, que sólo vive en los condados californianos de Riverside y San Bernardino, la ostra ojo de Higgin, que subsiste malamente en los pozos del río Mississippi, o el pájaro costero conocido como playero canuto. ¿Correrán todo ellos la suerte del gorrión costero de la isla de Merritt, en Florida, extinguido ya?
Es necesario cumplir la Ley ESA, pero también aquellas otras leyes existentes que persiguen la protección de especies silvestres, tales como mamíferos, pájaros, reptiles, anfibios y peces, almejas, caracoles, insectos, arañas, crustáceos y plantas. Porque lo cierto es que hay otras normativas que se deben cumplir, con disposiciones destinadas a proteger las poblaciones de especies raras y sus hábitats, como por ejemplo la Ley de Protección de los Mamíferos Marinos, la Ley del Tratado de Pájaros Migratorios y la Ley de Conservación de los Peces Anádromos. En virtud de la Ley de Lacey, es delito federal la importación, exportación, transporte, venta, recepción, adquisición, posesión o compra de fauna o flora silvestres cuya captura, posesión o venta, viole cualquier ley, tratado o reglamentación federal, estatal, extranjera o de tribus indígenas.
Necesitamos un compromiso serio y con visión de futuro con la naturaleza amenazada de extinción. O el futuro de la Tierra será mucho más pobre en el aspecto que más importa, el medioambiental. Y eso pasa por preservar y mejorar la Ley de especies en peligro de extinción. Por mantener el grado de cormpromiso e idealismo que nos movió en la defensa y recuperación del águila calva o el lobo gris.
En suma, lo que salvará a las especies de este planeta es la capacidad del ser humano para equilibrar su desarrollo y necesidades con las del resto de especies que habitan el planeta. Porque no estamos solos ni somos la especie más importante en los ecosistemas naturales.
Es imposible saber cuánto tiempo permanecerá el ser humano, como especie, en la Tierra, pero indudablemente nuestras oportunidades de supervivencia a largo plazo y equilibrio con el entorno pasan por la supervivencia de la fauna, la flora y los ecosistemas amenazados.
Y todo eso está en nuestras manos.
Fecha publicación: 22 07 2009 | Autor: James

Actualmente hay 1050 especies en Estados Unidos y sus aguas limítrofes que están en peligro de extinción. Otras 309 aparecen listadas como amenazadas o en peligro en un futuro inmediato. En esta lista se incluyen especies tanto de Estados Unidos como extranjeras, y su ámbito de protección abarca mamíferos, pájaros, reptiles, anfibios, peces, caracoles, almejas, mejillones, crustáceos, insectos, arácnidos y plantas. De hecho, los grupos que tienen
la mayor cantidad de especies en la lista (por orden) son las plantas, los peces, los mamíferos, las almejas y los mejillones.
Hay planes de recuperación y estrategias para incrementar las poblaciones que han disminuido en la mayoría de las especies amenazadas. Entres estas medidas podemos destacar la restauración de los hábitats de los pantanos de la serpiente acuática de vientre cobrizo o la adquisición de las playas de anidación de las tortugas caguama del Atlántico. Sin embargo, únicamente se han señalado los hábitats críticos de 250 especies. Habría mucho que avanzar en este sentido.
En lo que concierne a recuperación de especies, desde 1973 se han eliminado 39 de la lista de especies en peligro de extinción o amenazadas. Nueve se extinguieron y 16 se eliminaron al comprobarse que en realidad no estaban amenazadas. 14 de ellas se han recuperado lo suficiente para salir de la lista. Mientras tanto 300 especies son candidatas a ser incluidas, desde el trigo sarraceno de Las Vegas hasta la mariposa azul de Miami. Un panorama nada alentador para la fauna que sobrevive al letal y constante empuje e impacto humanos.
La Endangered Species Act (ESA) ha hecho mucho por proteger las especies amenazadas, aunque no siempre ha sido suficiente, y sólo en algunos casos concretos, aunque destacados, ha valido para sacar a unas pocas especies de la lista de extinción. Pero no debemos conformarnos con ello. Es preciso ser ambiciosos y ponerse objetivos más exigentes.
La Ley nos recuerda que aún existen cientos de especies amenazadas y que cada decisión que se toma para urbanizar, realizar perforaciones o plantar maíz para etanol, por poner unos ejemplos recurrentes, influyen en los hábitats de especies que podemos perder y que sería una verdadera tragedia para la biodiversidad del planeta, y en último término para nosotros mismos.
Fecha publicación: 18 07 2009 | Autor: James

Es importante destacar que fue otro Presidente Republicano, Richard Nixon, quien en diciembre de 1973 promulgó la Ley para Especies en Peligro de Extinción, que durante todo este tiempo ha sido la garantía legal y la única salvaguarda para la fauna y flora en peligro de extinción. Uno de sus rasgos característicos destacados es la protección de los hábitats donde se encuentran las especies en peligro, como ya henos analizado previamente. Por ejemplo, de los bosques, los ríos o los ecosistemas más amenazados. Leer más
Fecha publicación: 17 07 2009 | Autor: James

Veamos uno de los grandes éxitos de la Ley ESA. Gracias a él, el símbolo de EE.UU, el águila calva, salió de la lista de especies en peligro de extinción en 2007, tras 40 años, desde que ingresó en 1967. El anuncio lo hizo en su día el Servicio de Fauna y Flora estadounidense, y ello fue posible gracias al aumento de la población, que según los últimos recuentos estaría en torno a los 10.000 ejemplares y con presencia en 47 de los 50 Estados de la Unión (eso sin contar Leer más
Fecha publicación: 15 07 2009 | Autor: James

Es importante destacar el alcance de la Ley ESA, que establece que Estados Unidos debe “animar a los países extranjeros a participar en la conservación de peces, fauna silvestre y plantas, incluyendo las especies listadas; participar en acuerdos bilaterales o multilaterales con este propósito, y animar y ayudar a personas extranjeras que pescan, cazan o recogen plantas para importar a Estados Unidos con propósitos comerciales o de otro tipo, a que desarrollen y apliquen procedimientos de conservación”. Leer más










