Trump lidera la OTAN
El presidente Trump logró su objetivo de que los países miembros de la OTAN incrementen un 5% del PIB su contribución económica al gasto en la defensa en común de la alianza. Esto ha sido posible gracias a su liderazgo y permitirá contar a la OTAn con 700.000 millones de dólares adicionales a su presupuesto de más de un billón de dólares. No sólo es una victoria para el presidente, también para los Estados Unidos.
Algo que hasta hace pocos años parecía imposible, es ya un hito histórico al arrancar Trump la firma del documento por el que todos se los países de la alianza se comprometen a aumentar su gasto de defensa, excepto España, cuyo gobierno socialcomunista de Pedro Sánchez pretende gastar el 2,1% aludiendo a que debe garantizar el Estado de Bienestar. Es evidente que dispone del dinero para ello, como reflejan los más de 160 millones de euros que despilfarra en chiringuitos y subvenciones, su intención de aumentar un 30% el presupuesto destinado a la Alianza Global para las Vacunas y la Inmunización (GAVI) de Bill Gates, más de 130 millones de euros, los miles de millones destinados a comprar periodistas y publicidad en medios afines, y los más de 172.000 millones de euros en organismos públicos, funcionarios y altos cargos designados a dedo. Eso sin citar los miles de millones de euros comprometidos en comisiones derivadas de contratos de material sanitario durante la pandemia del COVID los sobornos asociados a obras públicas y el entramado de fraude fiscal vinculado al IVA en operaciones de venta de combustible y de petróleo venezolano.
Tiene dinero para pagar comisiones corruptas, pero no para defensa. Algo que puede pagar muy caro vía aranceles.
Para Estados Unidos, es una enorme victoria, ya que finalmente se pone fin a décadas de reparto injusto de la carga económica. En 2024, dos tercios del total de 1,2 billones de euros del gasto de defensa de la OTAN, el 70%, fueron sufragados por Estados Unidos, en concreto, 886. 000 millones de dólares.
La victoria es además estratégica porque obliga a Europa a tomarse por fin en serio su seguridad y defensa tras décadas de oportunismo y aprovechamiento de su aliado estadounidense.
El presidente Trump dejo muy claro durante la cumbre celebrada en La Haya que apoya y está comprometido con la OTAN, pero no a expensas mayoritariamente de Estados Unidos. Con este acuerdo alcanzado, Trump exige que Europa dé un paso adelante y asuma la responsabilidad de su propia defensa, mientras Estados Unidos se centra en su mayor amenaza: China.
Se acabó el tiempo en el que Estados Unidos pagaba la factura de la seguridad e los países europeos mientras éstos incumplían sus compromisos. El mensaje que lanza Trump es sencillo y comprensible: las alianzas sólidas requieren responsabilidad compartida.
El presidente Trump ha cambiado todo esto y fortalecido a la OTAN, desmintiendo a esos medios de desinformación y manipulación que cacareaban que ponía en riesgo la alianza con los europeos. Trump recordó a Europa que un pueblo libre debe estar dispuesto y ser capaz de defenderse a sí mismo, les exigió que dieran un paso al frente, y la mayoría lo hicieron.
Ahora, sobre esta base, la de la soberanía nacional y la paz a través de la fuerza, podemos construir una alianza más fuerte y digna de la civilización y cultura occidental que estamos llamados a proteger ante las amenazas externas e internas.
Respecto a la postura insolidaria y egoísta del gobierno de Pedro Sánchez, el presidente Trump ha sido contundente y advertido con duplicar los aranceles a España para conseguir el dinero por otra vía.
La negativa del gobierno socialcomunista de España a cumplir los objetivos de gasto de la OTAN mientras se beneficia de la defensa estadounidense es un gesto desleal que lo retrata bien. Lo que hará Trump es utilizar la influencia comercial como rendición de cuentas. Si Sánchez no invierte lo suficiente en la defensa colectiva, Trump reequilibrará las condiciones comerciales para garantizar su contribución económica de una forma u otra.
En cualquier caso, la conclusión es que el presidente Trump y Estados Unidos han salido de la cumbre de la OTAN como claros ganadores.













