El presidente Trump aprueba
A los cuatro meses del inicio del segundo mandato del presidente Donald Trump, los buenos datos de gestión y de las encuestas avalan la acción presidencial. En un tiempo récord, Trump ha logrado poner a Estados Unidos en un camino de prosperidad y seguridad. Contra todo pronóstico malintencionado del establishment y de los medios de desinformación y manipulación aliados de los demócratas socialistas, el pueblo estadounidense está apoyando de forma mayoritaria y positiva al presidente Trump, tal y como así lo reflejan las encuestas, entre ellas la última de Rasmussen Reports, la cual señala que, por primera vez en su historia, una mayoría ciudadana afirma que el país va por buen camino y le da un 52% de aprobación. Esto es lo que importa, no el ruido mediático de los furiosos izquierdistas. No es la única encuesta que refleja el éxito de Trump. Insider Advantage sitúa al presidente con un 55% de aprobación ciudadana. El Instituto de la Democracia informó también estos pasados días que el presidente Trump tiene una aprobación del 52%. Su encuesta mostró que el 51% creía que el presidente Trump estaba arreglando a Estados Unidos, mientras que sólo el 37% (cerca de la base del Partido Demócrata) discrepó. La tendencia es general y la diferencia entre ciudadanos que ven a Trump salvando a Estados Unidos del desastre socialista y los que patalean en su contra, es ya enorme y se agranda cada mes con las nuevas victorias del presidente en materia económica, comercial, seguridad, inmigración, defensa, energética, ideológica, y cultural.
La opinión mayoritaria en Estados Unidos es que Trump está arreglando el país, que es exactamente lo que está pasando. Así pues, al menos tres encuestas diferentes muestran resultados extraordinariamente positivos para el presidente Trump.
Naturalmente, estos resultados no han llegado a la mayoría de los informativos de las principales cadenas de TV y periódicos nacionales, por descontado que ni el New York Times, el Washington Post o la CNN han informado de ello. A los ciudadanos que vemos la realidad objetivamente, sin ese fanatismo de los demócratas socialistas, no nos extraña que no haya ocupado espacio informativo en NBC, CBS, ABC, MSNBC y CNN en Estados Unidos, o en RTVE, Antena3, La Sexta, Cuatro, Telecinco, El País, etc, en España, y otros medios internacionales que sufren el síndrome anti Trump y difunden mentiras sin cortarse un pelo mientras ignoran la realidad.
Esos medios y las elites que los sostienen siguen con su narrativa de que todo es terrible y que el presidente Trump está condenado al fracaso. Por fortuna para los ciudadanos y para el país, están muy equivocados y las cosas van más que razonablemente bien. Sin ser triunfalistas en exceso, pues apenas estamos empezando, hay que reconocer que los avances logrados en este tiempo son enormes y muy positivos.
Gracias al trabajo incansable del presidente Trump, su energía desbordante, su optimismo, su presencia activa y sus decisiones estratégicamente inteligentes, hoy contamos con un Comandante en Jefe fuerte, resolutivo y audaz que ha convertido el Despacho Oval en el centro neurálgico de la política mundial y deja en ridículo cada día a sus críticos con éxitos verificables.
Donald Trump ha captado billones de dólares en inversiones para Estados Unidos y ha puesto en camino una reducción de impuestos histórica que beneficia a todos los ciudadanos, a los que votamos por él, pero también a los que no. De esta forma demuestra que es un presidente unificador. Este es el líder y los Estados Unidos dinámicos que queremos los ciudadanos. La nueva dirección que Trump ha puesto, recibe la aprobación del pueblo estadounidense (salvo la de los radicales izquierdistas llorones, que tampoco nos preocupan). El éxito del presidente Trump en asuntos vitales está complaciendo a millones de estadounidenses, que cada vez estamos más indignados con los jueces activistas de izquierda que se comportan como si fueran superiores al presidente de Estados Unidos. Estos jueces socialistas han bloqueado la agenda América First 181 veces en sólo cuatro meses, con Norm Eisen orquestando 152 de estos ataques de guerra legal. Norm Eisen, un abogado rabioso de izquierda radical, está coordinando el golpe judicial que está socavando el poder ejecutivo. Es un escándalo que los medios ocultan, al igual que ocultaron el deterioro mental de Biden y dieron amplia cobertura informativa a las mentiras del Russiagate y otras fabulaciones anti Trump. Si el Tribunal Supremo no interviene y establece límites al poder de estos jueces, es inevitable que se produzca un movimiento ciudadano para que el Congreso y el presidente los controlen. Recordemos que el presidente Thomas Jefferson hizo algo similar con la Ley Judicial de 1802.
La mediática disputa con la Universidad de Harvard también fortalece al presidente. Millones de estadounidenses estamos hartos de la arrogancia y trampas financieras de estas universidades de la Ivy League, con sus melifluos profesores de izquierda que desprecian a Estados Unidos, su historia y tradiciones, y permiten campus y alumnos desconectados de la realidad. Esta es una batalla cultural que Trump ganará. Al igual que ya está ganando al conseguir acuerdos comerciales más justos gracias a su estrategia arancelaria. El establishment y sus medios aliados se ponen nerviosos y se enfurecen porque Trump es un maestro de la negociación que no vacila en realizar constantes maniobras para lograr sus objetivos. El estadounidense normal ve a su presidente que está negociando un mejor trato para ellos. Esto y el éxito en la lucha por controlar la frontera son dos de las razones importantes por las que la gente cree que Estados Unidos ha vuelto al buen camino.
Nos encontramos ante una presidencia histórica que está empezando su andadura. Nos quedan muchos éxitos por delante. La mayoría del pueblo estadounidense así lo entiende y lo manifiesta. Los medios, el Congreso y los demócratas harían bien en tomar nota y apoyar a Trump en su misión para hacer que Estados Unidos vuelva a ser una gran nación.













