La modernización de las Fuerzas Armadas en riesgo por las decisiones de Sánchez
Las Fuerzas Armadas españolas necesitan una renovación urgente, pero está en duda que el gobierno de Pedro Sánchez, que ya se mostró reticente ante Trump y ante la OTAN a subir el gasto en defensa, cumpla con lo necesario para esa modernización.
Se espera que el presupuesto de defensa alcance finalmente entre 33.123 y 40.457 millones de euros en 2025, pero esta cifra sigue estando por debajo del 5% del PIB exigido por el acuerdo de la OTAN.
Hay varios proyectos que están en marcha o se están proponiendo en el Ministerio de Defensa para mejorar y modernizar las capacidades de las Fuerzas Armadas españolas. Algunos de estos proyectos ya han recibido la aprobación oficial y están a la espera de disponer de presupuesto. Entre ellos, algunos de los más destacados son la sustitución de los modelos antiguos del carro de combate «Leopard» 2; la adquisición de nuevos helicópteros NH-90 MSPT (Maritime Spanish Transport), de Airbus, para complementar el «Tigre» y el MH90; la sustitución, ya en marcha, del sistema de artillería autopropulsada M109, para el que el ejército ya ha establecido los requisitos necesarios; la adquisición del «Dragón» 8×8 para sustituir a los antiguos BMR y, posiblemente, a los ya obsoletos M113 TOA. La compra de los drones marinos españoles Sparus II, naves grandes como el A-14 Patiño, y el Buque de Aprovisionamiento de Combate. Otro proyecto fundamental es la implementación de un sistema de armas similar al lanzamisiles HIMARS operado por el ejército estadounidense, que es uno de los sistemas de defensa más modernos, con una gran capacidad para lanzar misiles de precisión con rapidez y flexibilidad, y que sería la elección lógica. La importancia de este proyecto se ha visto reforzada por el éxito del arma en la guerra de Ucrania y la necesidad de adquirir una capacidad que España no ha poseído desde el desmantelamiento del sistema de cohetes múltiples «Teruel» en 2011. ¿Se verá también afectado este proyecto por la animadversión del gobierno de Sánchez al presidente Trump, tal y como ha pasado con la anulación de la compra del caza F-35 Lighting que se esperaba que reemplazara a los AV8 Harriers? ¿Abrirá otra crisis con la Administración Trump a cuenta del sistema HIMARS?
Toda la renovación en defensa de las fuerzas terrestres tiene lugar en el marco del programa de modernización Fuerza 35, cuyo objetivo es preparar al ejército para los desafíos de seguridad que se presentan en el horizonte de aquí a 2035. Este proyecto también prevé dotar a las brigadas del Ejército de Tierra de capacidades nuevas y mejoradas, incluyendo la guerra de la información y la guerra electrónica. Se prevé la adquisición de vehículos de combate sobre cadenas, la participación en el desarrollo del carro de combate europeo (MGCS), la actualización de los sistemas de artillería autopropulsada, la incorporación de radares de localización de fuego indirecto y vehículos lanzapuentes, que son vitales para conseguir buena movilidad táctica en zonas de operaciones.
Por otra parte, la Fuerza Aérea y del Espacio también tiene abiertos otros programas de modernización. Uno de los más destacados es el reemplazo del estadounidense F/A-18 «Hornet» por versiones nuevas del Eurofigher que deja fuera al modelo superior del F-35A debido a esa tensión entre el gobierno de Sánchez con la Administración Trump. Se tiene prevista la compra de nuevos aviones de instrucción para reforzar la capacidad de entrenamiento, el reemplazo de los C-212 Aviocar por plataformas de transporte táctico más modernas, y helicópteros para misiones de transporte, evacuación y apoyo logístico.
El ministerio de defensa español también busca modernizar sus capacidades de Guerra Antisubmarina (ASW) con la compra del Airbus C295W, la mejora de su capacidad de reabastecimiento en vuelo con la adquisición de tres aviones A330 AAR comprados en 2021 y modernizar sus capacidades de UAV. El proyecto más destacado de estos programas es el FCAS (Future Combat Air System). El FCAS es un programa conjunto que involucra a varios países europeos, incluidos Francia y Alemania, para desarrollar conjuntamente un caza de sexta generación que de momento no está disponible. Otra decisión cuestionable del gobierno de Sánchez.
Por su parte, la Armada Española, que buscaba reemplazar el comentado AV8 Harrier por el el F-35B o C, finalmente se quedará sin este caza de última generación y el más avanzado del mundo debido a ese pique ideológico y sectarismo de Pedro Sánchez con el presidente Trump que ha decido boicotear la compra. La Armada también tiene otros programas navales para construir nuevas fragatas y submarinos, el primero de los cuales, fue el S-81 «Isaac Peral», que junto con el «Galerna» S-71, son los dos únicos submarinos en activo en la Armada Española, y que incorpora un sistema de combate desarrollado por Navantia Sistemas en colaboración con la empresa estadounidense Lockheed Martin, con capacidad de lanzar misiles tácticos de ataque a tierra. La Armada también ha iniciado la adquisición de las nuevas fragatas clase «F-110 «Bonifaz», que construye Navantia en su astillero de Ferrol, para reemplazar a las antiguas F-80 «Santa María».
Los planes navales incluyen la sustitución del buque logístico de aprovisionamiento en combate (BAC) ‘Patiño’, mejoras en los buques anfibios tipo LPD y la incorporación de un nuevo buque hidrográfico oceánico destinado a trabajos de investigación del fondo marino, así como la compra de un sistema de guerra electrónica de última generación.
En el ámbito del espacio y el entorno digital se prevé el lanzamiento de dos satélites radar de apertura sintética para mejorar las capacidades de observación terrestre, el desarrollo de un sistema conjunto de radio táctica para garantizar comunicaciones seguras entre unidades, y un sistema digital único para la gestión operativa en tiempo real.
En todo el proceso de renovación, que está por ver que se cumpla íntegramente, se advierte un alejamiento de la industria de defensa estadounidense en beneficio de la Unión Europea y China. Dado que el armamento de EE. UU es el más avanzado, esto no dice nada bueno de las decisiones que está tomando el gobierno de Sánchez en materia de defensa, algo que sufrirán las Fuerzas Armadas y los ciudadanos.













