Trump retira a Estados Unidos de la UNESCO
Si por algo se caracteriza el presidente Trump es por tomar decisiones audaces sin importarle en absoluto lo que digan los medios de desinformación y manipulación. Esta actitud políticamente incorrecta es muy útil y le permite una flexibilidad de movimientos políticos realmente impresionante y enfrentar los intereses del establishment sin que le afecte. Ha sido el caso de su decisión de retirar a los Estados Unidos de la UNESCO, una institución globalista, infiltrada por la izquierda, los intereses chinos y antiisralíes, y en gran parte corrompida que apenas sirve ya a sus propósitos originales.
Lo cierto es que la realidad da la razón a Trump en sus argumentos para sacar al país de esta organización de la ONU. La UNESCO ya no se limita tan sólo a proteger los sitios del patrimonio cultural del mundo, se ha convertido en una herramienta de la propaganda radical socialista que promueve el movimiento social woke, es pro Partido Comunista Chino, que en gran parte controla sus políticas, y aviva el odio antiisraelí. Estas son algunas de las razones por la que Trump ha sacado a los Estados Unidos de la UNESCO por segunda vez, ya lo hizo también en 2017 durante su primer mandato, siguiendo el magnífico ejemplo de Ronald Reagan. La retirada será completa y oficial el 31 de diciembre de 2026. Hay otra gran razón de peso para ello y es que la UNESCO no beneficia a los intereses nacionales de Estados Unidos. De modo que ya no habrá más financiación que termina en un pozo sin fondo de corrupción incontrolable, no habrá más cobertura para la propaganda china y de la izquierda global ni más medias tintas con la causa palestina.
- El presidente de EE.UU., Donald Trump, en una foto de archivo. EFE/EPA/AARON SCHWARTZ / POOL
Trump pone fin así a la financiación de esta institución por parte de los contribuyentes estadounidenses, que debían asumir el 22% de su presupuesto, 150 millones de dólares para reiniciar los pagos y más de 600 millones en atrasos a los que se había comprometido el mentalmente deteriorado Joe Biden. Trump ha dado un portazo y dicho que no.
Esta salida de la UNESCO forma parte de una estrategia más amplia, cuyo objetivo es priorizar los intereses de Estados Unidos, reconstruir la soberanía nacional, terminar con focos de corrupción financiados con fondos estadounidenses, y mantener fuera al país no sólo de la UNESCO, sino también de la Organización Mundial de la Salud. El presidente Trump ha colocado a las organizaciones globalistas bajo escrutinio para comprobar que el dinero de los contribuyentes sirve realmente para defender los intereses de Estados Unidos. Si no es así, simplemente sacará al país de tales instituciones y cortará el grifo financiero.
El presidente Trump toma el control y el liderazgo y termina con el globalismo que se ha vuelto antiestadounidense golpeando donde más duele: en la financiación. Así volvemos a poner a America Primero otra vez.











