El presidente Trump pulveriza el régimen iraní
Cuando nadie lo esperaba y por sorpresa, el presidente Trump autorizó el inicio de la «Operación Furia Épica», una masiva operación de combate dirigida contra el régimen integrista iraní, el programa de misiles, la marina, el programa nuclear, emplazamientos de la Guardia Revolucionaria iraní e instalaciones militares en Irán, con el objetivo de eliminar estas amenazas. El éxito ha marcado desde el principio esta operación, que en las primeras 24 horas logró liquidar más de 1.000 objetivos y a 49 líderes del régimen iraní, incluido el Líder Supremo Alí Jamenei. Los ataques golpearon con fuerza y de manera decisiva. Según todos los estándares militares medibles, esta operación está siendo un éxito.
El enorme despliegue militar de Estados Unidos en Oriente Medio, que involucra a fuerzas espaciales, fuerzas aéreas, fuerzas navales, fuerzas marinas, agentes de inteligencia, y drones, está permitiendo alcanzar los objetivos en un tiempo récord. En los primeros días, las fuerzas militares estadounidenses han llevado a cabo más 2.000 ataques contra objetivos en Irán, bloqueado la detección aérea y las instalaciones de detección, y eliminado una a una las lanzaderas móviles de misiles (más de 300) y se han destruido los drones de ataque y sus lanzamientos, que han disminuido más de un 73% mientras las fuerzas de EE.UU se centran en localizar, fijar y eliminar los sitios de almacenamiento y fabricación restantes. En apenas cuatro días las fuerzas militares estadounidenses hundieron más de 42 embarcaciones del régimen iraní, una armada moderna y con tecnología china; redujeron los lanzamientos de drones del régimen iraní en un 73% y los lanzamientos de misiles balísticos en un 86%. En pocas palabras, la defensa aérea de Irán, la Fuerza Aérea, la Marina y el liderazgo político has sido eliminados, se han suprimido las defensas aéreas enemigas y tenemos el control total del espacio aéreo iraní y del Estrecho de Ormuz.
A diferencia de otras intervenciones militares de Administraciones anteriores, el presidente Trump no involucrará a Estados Unidos en un conflicto de años sin tener objetivos claros. A diferencia de otros presidentes y líderes extranjeros complacientes, Trump nunca permitirá que Irán tenga un arma nuclear. El reinicio del programa nuclear iraní, fue el elemento que desencadenó el ataque y ese es el objetivo fundamental. Durante una de las reuniones de los equipos negociadores, el régimen iraní confirmó sin vergüenza que controlaban 460 kilogramos de uranio al 60% y que eran conscientes de que con eso podrían fabricar 11 bombas nucleares en un plazo de una semana o diez días. Inaceptable. Aunque la Operación Martillo de Medianoche el pasado año destruyó los principales sitios nucleares de Irán, el régimen estaba completamente comprometido a reconstruir su programa nuclear, y se negaron a llegar a un acuerdo, a pesar de meses de extensas conversaciones y esfuerzos de buena fe por parte de los principales negociadores del presidente Trump, quien finalmente tomó la decisión correcta al autorizar el ataque militar.
Que los mensajes de los medios, la prensa y supuestos “expertos” con claro sesgo izquierdista no les distraigan de la realidad y los hechos. El presidente Trump sigue un plan exhaustivo con unos objetivos claros que podemos resumir en: la destrucción de los misiles del régimen iraní y arrasar su industria de misiles; aniquilar la Marina; asegurar que los aliados terroristas del régimen ya no puedan desestabilizar la región o el mundo y atacar a nuestras fuerzas militares; detener la fabricación y uso de IED o bombas, que han herido gravemente y matado a miles de personas, incluidos muchos estadounidenses; garantizar que Irán nunca pueda obtener armas nucleares; prevenir que el régimen radical y sus líderes amenacen a Estados Unidos y a nuestros intereses fundamentales de seguridad nacional.
Durante 47 años, el régimen iraní ha facilitado activa e intencionadamente la muerte de estadounidenses mientras coreaba “muerte a América” y financiaba a otros terroristas que buscan destruir a los Estados Unidos y la civilización occidental. Lo cierto es que líderes estadounidenses anteriores fueron demasiado débiles para hacer algo al respecto. Por fin, el presidente Trump está corrigiendo décadas de cobardía y haciendo responsables a aquellos que causaron la muerte de estadounidenses y han permanecido como una amenaza grave para la estabilidad internacional.
- TOPSHOT – This screen grab from an eight minute video posted by US President Donald Trump on his X account shows Donald Trump making a statement regarding the United States strikes on Iran, on February 28, 2026. The United States and Israel launched a wave of strikes against targets in Iran on Saturday, triggering explosions in the capital Tehran and an escalation across the region. (Photo by HANDOUT / TRUTH SOCIAL @realDonaldTrump / AFP) / RESTRICTED TO EDITORIAL USE – MANDATORY CREDIT «AFP PHOTO / TRUTH SOCIAL @realDonaldTrump» – NO MARKETING NO ADVERTISING CAMPAIGNS – DISTRIBUTED AS A SERVICE TO CLIENTS
De la mano de Trump, Estados Unidos está ganando ya y los terroristas del régimen de los ayatolás pierden. El presidente Trump no está interesado en una guerra interminable, está interesado en poner fin al caos de décadas en el Medio Oriente. Y lo está logrando ante el pasmo de los europeos y de todo el mundo. Otro éxito trumpiano que se les atraganta a los críticos enfermizos del presidente más determinante en décadas.
Además de la propia brillantez de la operación Furia Épica, hay que destacar la excelente estrategia de comunicaciones disciplinada que Trump, el secretario de Guerra Pete Hegseth y el general Dan Caine han impuesto en el Pentágono, que está operando a un nivel muy alto. Se ha establecido un mando unificado, un mensaje nítido, con cero filtraciones, cero puñaladas por la espalda y cero interferencias globalistas. Por fin tenemos a veteranos combatientes liderando a los combatientes, y se nota. La coordinación entre los equipos del Pentágono y la Casa Blanca para comunicar eficazmente los mensajes del presidente Trump ha sido esencial para garantizar la victoria, salvar vidas y asegurar que el pueblo americano y el mundo escuchen la verdad y los hechos. Eficacia y profesionalidad es lo que obtienes cuando pones a las personas correctas en los puestos correctos y en el momento y el lado correcto de la historia.
Una consecuencia del conflicto bélico ha sido el posicionamiento vergonzoso del gobierno socialcomunista de Pedro Sánchez en España al vetar el uso de las bases de Rota y Morón para la ofensiva contra Irán. Realmente apenas las necesitamos para esta operación, incluso las podemos utilizar digan lo que digan, pero el detalle ha sido lamentable. Trump se ha referido a España (concretamente a ese gobierno de inútiles) de aliado terrible. Esta decisión contraproducente, insolidaria y cobarde, podría tener más consecuencias negativas para España, en especial en el área del comercio. Por suerte para los españoles, el gobierno de Sánchez ha comprometido su cooperación con Estados Unidos tras la amenaza del presidente de un embargo comercial. En el caso de que cumpla, Trump valorará diversas medidas, como cortar todo el comercio con España, un embargo o aranceles selectivos, filtrar información sensible sobre las actividades irregulares del gobierno socialcomunista, cancelación de visados, interrupción de inversiones, suspensión de licencias y contratos, revisión del flujo de gas, inspecciones, y restricción de la inteligencia compartida. De momento está cumpliendo, ya que aviones militares operan desde las bases militares en Rota y Morón de la Frontera.
En definitiva, el presidente Trump ha recordado a Estados Unidos y sus ciudadanos que somos los líderes del mundo libre y ha demostrado el coraje para defender los principios que siempre hicieron a este país un modelo a seguir.
De momento y en sólo una semana, el presidente Trump ha logrado lo que otros presidentes y gobiernos no pudieron hacer en décadas: derrotar al régimen fanático iraní de los ayatolás; asegurar el Estrecho de Ormuz; proteger el 20% del suministro mundial de petróleo; forjar lazos más fuertes con las naciones aliadas del Golfo Pérsico que se mantienen unidas contra Irán; paralizar el impulso de los BRICS; romper el dominio de 300 años de la aseguradora británica Lloyd’s sobre el seguro marítimo global al intervenir con garantías respaldadas por Estados Unidos; y presionar la línea vital energética de China. Y eso que apenas hemos empezado. Todavía nos quedan unas cuantas semanas por delante para seguir cumpliendo los objetivos de la Operación Furia Épica, que ya es otra de las grandes victorias militares estadounidenses.























