Un puerto estratégico de Trump en Pakistán
El jefe del Ejército de Pakistán, Asim Munir, ha propuesto que EE. UU invierta en el país para desarrollar un puerto en Pasni y que pueda acceder a minerales de alto valor estratégico. Esta propuesta ha surgido tras la reunión mantenida el pasado septiembre entre Asim Munir y el primer ministro Shehbaz Sharif con el presidente estadounidense Donald Trump en la Casa Blanca, en la cual Sharif buscó inversiones estadounidenses en agricultura, tecnología, minería y energía.
Los asesores del jefe del Ejército de Pakistán, el mariscal de campo Asim Munir, se han puesto en contacto con el gobierno estadounidense para plantear esta propuesta que tendría como objetivo desarrollar y operar un puerto en el Mar Arábigo, que sería de vital importancia.
El plan prevé que inversores estadounidenses construyan y gestionen una terminal para acceder a los minerales críticos de Pakistán en Pasni, que es una ciudad portuaria en el distrito de Gwadar, en la provincia de Baluchistán, fronteriza con Afganistán e Irán. Este plan descarta, por ahora, el uso del puerto para fines militares estadounidenses y, en su lugar, busca financiación para el desarrollo de un corredor ferroviario que conecte la terminal con provincias ricas en minerales en el oeste de Pakistán.
Esta iniciativa se produce tras el cambio de política de la Administración Trump hacia Pakistán, que marca un rumbo distinto al del ex presidente Joe Biden, quien ignoró por completo a Pakistán durante su mandato y nunca habló por teléfono con ninguno de los primeros ministros, y mucho menos los invitó a la Casa Blanca.
Poco antes del conflicto de mayo pasado entre India y Pakistán, una empresa dirigida por la familia Trump firmó un acuerdo con Islamabad sobre criptomonedas y el papel del presidente republicano fue determinante para frenar una escalada bélica entre ambos países.
Shehbaz, el primer primer ministro pakistaní, fue el primero en visitar la Casa Blanca en seis años, y describió a Trump como un «hombre de paz» por sus «esfuerzos sinceros» para poner fin a los conflictos en todo el mundo y elogió su liderazgo «valiente y decisivo» para facilitar un alto el fuego entre Pakistán e India.
Desde que el presidente Trump asumió el cargo en enero, se ha producido un cambio drástico en la relación entre Pakistán y Estados Unidos. En junio pasado, Trump mantuvo una inusual reunión individual con el jefe del Ejército, Munir, en la Casa Blanca, que ha permitido abrir canales de comunicación. Sharif invitó a las empresas estadounidenses a invertir en los sectores de agricultura, tecnología de la información, minas, minerales y energía de Pakistán. Los dos países han alcanzado un acuerdo comercial que implica un arancel del 19% a las importaciones pakistaníes y permitirá a Washington contribuir al desarrollo de las reservas petroleras de Pakistán.
La Administración Trump estudiará la viabilidad de este nuevo proyecto que podría revolucionar el transporte marítimo en aquella parte del mundo y el reequilibrio global en cuestión de minerales.













