Trump impulsa la energía nuclear
Mientras los grandes medios continúan con su campaña de difamación y desinformación sobre Trump, el presidente está aplicando su agenda America First con una efectividad impresionante. Trump entiende que no habrá prosperidad ni futuro si no lo alimentamos con una energía asequible y abundante. Es por esta razón que Trump está impulsando la energía nuclear como una de las bases sobre las que se asentará el progreso estadounidense.
Nos enfrentamos a un mundo nuevo en el que la Inteligencia Artificial está en el centro de los avances, con centros de datos consumiendo energía eléctrica de forma masiva y con un adversario como China avanzando a pasos agigantados.
Para hacer frente a estos desafíos, el presidente Trump ha lanzado un plan de construcción nuclear que pondrá en marcha 10 nuevos reactores para 2030 con el objetivo de impulsar nuestra tecnología, la economía y el ejército.
El panorama no deja lugar a dudas: los gigantescos centros de datos de AWS, Microsoft y Google ya consumen una energía equivalente a 27.5 millones de hogares estadounidenses. Para 2035 esa demanda eléctrica podría multiplicarse por 30. La crisis energética planea en el horizonte si no se adoptan medidas, y Trump las está adoptando porque sin energía nuclear, Estados Unidos enfrentaría riesgos de apagones, costes más altos y quedarse rezagado frente a China.
¿Por qué Trump apuesta por la energía nuclear? Actualmente, representa el 19% de la energía de EE. UU con sólo el 8% de la capacidad de generación. Es un sistema confiable, limpio y funciona las veinticuatro horas del día y los siete días de la semana. Ninguna energía verde, como el viento o la solar, puede competir y seguir el ritmo de la demanda constante de la Inteligencia Artificial y las sociedades avanzadas, y los combustibles fósiles no pueden alcanzar los objetivos de cero emisiones netas. La energía nuclear es la única fuente de energía limpia de base probada a gran escala.
Trump no está solo, las grandes empresas tecnológicas también están comprometidas con la energía nuclear. Por ejemplo, Amazon está invirtiendo 20.000 millones en Pennsylvania, estableciendo un nuevo centro de datos junto a una planta nuclear. Microsoft ha reactivado la Unidad 1 de Three Mile Island, retirada en 2019, para alimentar la IA. Google está explorando reactores de próxima generación.
Trump marca el camino y las empresas lo siguen. El presidente ha firmado cuatro órdenes ejecutivas enfocadas a cuadriplicar la capacidad nuclear para 2050, desarrollar 10 nuevos reactores de gran tamaño para 2030; reformar la Comisión Reguladora Nuclear (NRC), y usar la energía nuclear para infraestructura de inteligencia artificial y bases militares.
El movimiento estratégico de Trump al reformar la Comisión Reguladora Nuclear (NRC) marca un giro decisivo. Desde que se creó el NRC en 1978, sólo se han aprobado dos nuevos reactores. Las excesivas regulaciones de los funcionarios del estado profundo han desincentivado y frenado la innovación en el sector. Las órdenes ejecutivas de Trump reducen la burocracia mientras mantienen la seguridad, poniendo fin al miedo al riesgo que ha paralizado el liderazgo nuclear de EE. UU durante décadas.
El presidente hace una apuesta clara por los reactores Modulares Pequeños (SMRs), de modo que el DOE está financiando 800 millones de dólares para SMRs, construidos en fábrica, más seguros y más rápidos de implementar. Amazon, Dow, TerraPower y X-Energy ya los están probando en el Laboratorio Nacional de Idaho. No son sólo palabras, son hechos.
Trump ha marcado objetivos y toda la Administración debe cumplirlos: 3 nuevos reactores nucleares probados para julio de 2026. Sin demoras ni excusas. Además, esto nos permitirá reforzar la seguridad nacional y la independencia energética, ambas estrechamente vinculadas.
El plan de Trump no sólo impulsa la Inteligencia Artificial, sino que además fortalece la red eléctrica y debilita a los países adversarios.
El presidente Trump demuestra así auténtica visión de futuro al tomar estas medidas ahora y poner a Estados Unidos con unas políticas energéticas reforzadas que podrán sustentar la economía del siglo XXI, haciendo al país más próspero y competitivo.
En suma, Trump busca un nuevo renacer nuclear estadounidense que nos permita ganar en energía, seguridad y empleos. Se trata de construir reactores nucleares, sí, pero hacerlo mejor, más rápido, y más seguro que ningún país.













