Trump, bases americanas y ataques en Irán
Tras los ataques en Irán, ¿están seguras las bases estadounidenses de uso compartido en España? Sí, lo, están, no hay amenazas directas sobre ellas, aunque el riesgo de ataques terroristas es posible. No obstante, existen protocolos de seguridad en la base naval de Rota y la base aérea de Morón de la Frontera muy efectivos que las mantienen a salvo. Las dos bases cuentan con sistemas de seguridad tecnológicos muy avanzados, así como estrictos controles de acceso, vigilancia y patrulla. Además, el nivel de alerta hasta ahora está fijado en Protección de Seguridad Charlie (FPCON Charlie), que impone una reducción de personal no esencial y es el segundo nivel de seguridad máximo establecido por el Pentágono, lo que añade un extra importante de defensa. Los otros niveles de protección son Normal, Alfa, Bravo y Delta, este último es el estado de alerta más alto.
Ambas bases han servido esta pasada semana como escala para más de 30 bombarderos, aviones C-17 y aviones cisterna KC-135 destinados a reabastecer aviones de combate en misiones en Oriente Medio, pero ninguna ha participado directamente en los ataques contra las plantas nucleares iraníes. Veo poco realista que los iraníes ataquen las bases españolas. El riesgo es mínimo e incluso nulo. Afirmaciones en el sentido de que Estados Unidos o España están en guerra con Irán o que esto es el inicio de la Tercera Guerra Mundial es puro sensacionalismo, alarmismo y no es cierto. Estos ataques han sido selectivos y no tienen por qué tener continuidad si el régimen iraní entra en razón. Diré más, impedirán que el conflicto se agrave y escale a nivel nuclear. Respecto a las bases de Rota y Morón, que permiten la presencia y acción estadounidense en España, el acuerdo de cooperación militar ha sido renovado el pasado mayo y prorrogado un año más en las mismas condiciones que garantizan el despliegue de unos 4.000 militares estadounidenses en ambas bases. Es uno de los ejes fuertes de la alianza España – Estados Unidos y garantiza la acción de la OTAN. Eso no va a cambiar.
Si hablamos de amenazas veo más factible que ataquen las bases más cercanas a Irán, que son Ulaymaniyah/Halabj, Al UdeidQatar, Al DhafraUA, NSA BahrainBahrain e Incirlik en Turquía, pero correrían un riesgo de represalia que no se pueden permitir. Su respuesta será atacar a Israel, por supuesto, al menos para salvar la cara temporalmente.
En cualquier caso, el liderazgo de Trump ha sido decisivo para desmantelar la amenaza nuclear iraní. Los estadounidenses y el mundo libre pueden agradecer al presidente Trump por ser valiente y enfrentar esta situación con determinación. Los ataques contra Fordow, Natanz e Isfahán se han efectuado con una estrategia de señuelo para engañar a los iraníes. Primero planteó dos semanas para negociar y luego envió varios bombarderos señuelo al oeste sobre el Pacífico para distraer a las fuerzas iraníes, mientras que los bombarderos invisibles B-2 Spirit (con un coste aproximado de 2.000 millones de dólares cada uno) con las misiones reales atacaron los objetivos fijados en Fordow, Natanz y Esfahan desde el este sin ser detectados. La actitud del régimen iraní no dejó otra alternativa que atacar para anular la escalada bélica y nuclear de Irán. Los ataques de precisión desmantelan las amenazas iraníes antes de que se conviertan en demasiado peligrosas para afrontarlas. No olvidemos que el enriquecimiento de uranio al 60% por parte de las autoridades iraníes, a pocos pasos de alcanzar el grado de armamento y uso bélico, con 3.000 centrifugadoras enterradas en las profundidades de las montañas, no tenía como objetivo la «energía pacífica». Era un programa enfocado a obtener armas nucleares y eso en manos de un régimen adversario de EE. UU y patrocinador del terrorismo internacional, es simplemente intolerable. Los ataques de Trump no sólo han sido un éxito total, brillantes y efectivos, sino que han desmantelado la amenaza nuclear iraní y han destruido la infraestructura para ese desarrollo nuclear. No seamos laxos con estos temas. Cuando los regímenes enriquecen uranio más allá de las necesidades civiles, la intención es clara: armamento militar. Ningún «programa pacífico» requiere instalaciones secretas que sólo pueden destruirse con bombas y misiles anti búnkeres.
Apoyo plenamente al presidente Trump en esta decisión de atacar objetivos iraníes. Tomó la decisión correcta y merece ser elogiado por su decidido liderazgo. Gracias a su determinación y al de nuestros militares, Estados Unidos, Israel y el mundo libre están más seguros. Ahora, Irán debe rendirse y abandonar cualquier represalia contra los estadounidenses o afrontará las duras consecuencias. Estos ataques impedirán una guerra más amplia y son, sin duda, un gran éxito de la política exterior del presidente Trump.
La unidad de su gabinete, más allá de manipulaciones mediáticas interesadas durante estos pasados días, queda bien reflejada con los miembros que estuvieron dentro de las Sala de Situación de la Casa Blanca durante todo el operativo militar: el presidente Donald Trump, el vicepresidente JD Vance, el secretario de Estado Marco Rubio, el secretario de defensa Pete Hegseth, el director de la CIA John Ratcliffe, el general y presidente de la junta de estado mayor conjunto Dan Caine, la jefa de gabinete Susie Wiles y la directora de inteligencia nacional Tulsi Gabbard.















