Trump financia la asistencia de salud y humanitaria en todo el mundo
La prensa y los medios globalistas tienden a desinformar, manipular y mentir descaradamente acerca de cualquier asunto que tenga relación con el presidente Donald Trump. Todos sabemos ya a estas alturas el síndrome de odio y prejuicio que padecen desde hace tiempo.
Lo bueno de todo esto es que la realidad y los hechos se empeñan en poner las cosas en su sitio. Hoy es interesante fijar la atención en cómo Trump ha dado un giro importante a la asistencia de salud y la ayuda humanitaria en todo el mundo. Lo ha hecho con una reforma audaz que, por supuesto, ha sido silenciada por la mayoría de medios de tendencia izquierdista.
Durante este mes de agosto, la Administración Trump anunció alrededor de 2.000 millones de dólares en colaboraciones con organizaciones religiosas y comunitarias que prestan asistencia de salud y humanitaria en todo el mundo. No para la ONU ni ONGs globalistas que aplican prejuicios ideológicos, o que directamente son un sumidero de corrupción. No, los fondos serán para organizaciones que verdaderamente ayudan. Este paquete económico representa la mayor asignación de ayuda exterior en materia de salud mundial a organizaciones religiosas en más de 20 años. También subraya el compromiso de Trump y su gobierno en colaborar con organizaciones que demuestran la fe en la acción y han probado su capacidad para prestar asistencia sanitaria y humanitaria en los entornos más difíciles del mundo.
Esta nueva financiación se destinará a una amplia red de socios religiosos locales y de prestigio internacional, entre los que se incluyen World Vision, Compassion International y Samaritan’s Purse. El objetivo es fortalecer los servicios de salud a nivel mundial desde una perspectiva humana, sin burocracia ni corrupción.
Como compromiso destacado bajo la Estrategia Global de Salud “America First” (America First Global Health Strategy [AFGHS], el Departamento de Estado anunció 1.400 millones para apoyo de servicios de salud integrados vitales por medio de los hospitales y clínicas religiosas y comunitarias en más de 20 países. A través de la ayuda a iniciativas religiosas y comunitarias a World Vision y a un consorcio de implementadores religiosos locales, el Departamento tiene planificado proporcionar hasta 850 millones de dólares durante cinco años, siempre y cuando haya fondos disponibles, para apoyar: el fortalecimiento de más de 2.500 hospitales, clínicas y centros comunitarios de carácter religioso para prestar servicios sanitarios rentables y de alta calidad en 17 países; la formación, remuneración y equipamiento con suministros para más de 30.000 trabajadores sanitarios comunitarios para prestar servicios sanitarios esenciales; se destinarán 570 millones de dólares adicionales a hospitales y clínicas religiosas y comunitarias directamente a través de la financiación prevista en los memorandos de entendimiento firmados con los Gobiernos de los países en el marco de la AFGHS.
- Edgar Sandoval, World Vision USA President and CEO visits Nakorio village, Turkana, where World Vision is doing food distributions. He met with the community, saw the food distribution, met with Ekidor and her family and visited the dispensary where World Vision has provided Plumpy Nut and Plumpy Sup and Super Meal for pregnant and lactating mothers.
En muchos de los países a los que Estados Unidos presta ayuda exterior, los proveedores de asistencia sanitaria de carácter religioso representan el 40% o más del total de centros sanitarios. Al aprovechar los hospitales y clínicas de carácter religioso y gestionados por la comunidad, el Departamento de Estado está fortaleciendo la prestación de servicios sanitarios que previenen enfermedades, salvan vidas y garantizan el camino hacia la autosuficiencia. Las organizaciones religiosas y comunitarias garantizan que al menos el 80% de los recursos se destine a servicios sanitarios de primera línea que lleguen a los pacientes y usuarios, al tiempo que racionalizan los gastos generales y de gestión, lo que supone un aumento significativo con respecto al 35% o el 40% de los recursos que se destinaban a servicios sanitarios de primera línea en las ayudas históricas concedidas por el Departamento de Estado.
En resumen, estamos financiado y canalizando asistencia vital hacia socios de confianza que ya han probado su capacidad y diligencia en los lugares más difíciles del mundo.
Así, por ejemplo, se confía que los 538 millones de dólares destinados a la respuesta humanitaria para Samaritan’s Purse y un consorcio liderado conjuntamente por World Vision y Compassion International, lleguen a 7 millones de personas con ayuda vital para enfrentar 16 crisis humanitarias. Se pondrán a disposición de forma inmediata más de 100 millones de dólares para responder a desastres naturales en todo el mundo, al tiempo que se refuerza la preparación en 23 países propensos a sufrir desastres.
Samaritan’s Purse ha desarrollado su actividad en más de 100 países y cuenta con una trayectoria de décadas en la prestación de ayuda de emergencia en zonas de conflicto, entornos tras desastres y situaciones de brotes de enfermedades, donde pocas organizaciones pueden actuar con eficacia. El modelo de la organización, centrado en el terreno y basado en el despliegue rápido de sus aviones, personal, suministros y hospitales de campaña, a menudo en cuestión de horas tras el inicio de una crisis, se ajusta perfectamente a la prioridad de la Administración Trump de hacer llegar la ayuda a quienes más la necesitan, sin retrasos burocráticos ni politiqueos. Recientemente, Samaritan’s Purse instaló un hospital de campaña en Venezuela tras los devastadores terremotos de junio, atendiendo a pacientes de las zonas afectadas.
El consorcio formado por World Vision y Compassion International, en colaboración con Accord Network, reúne a numerosas organizaciones religiosas que aportan décadas de experiencia en la respuesta humanitaria y ante desastres a nivel mundial. World Vision, que en 2025 prestó ayuda a 35.600.000 personas a través de 104 intervenciones ante desastres y cuenta con presencia en más de 100 países; Compassion International, con más de 70 años de experiencia colaborando con decenas de miles de iglesias locales en 29 países y con un historial probado de respuestas rápidas ante emergencias como terremotos, ciclones, epidemias y desplazamientos debidos a conflictos. En conjunto, este consorcio combina la experiencia, un sólido cumplimiento normativo y transparencia, relaciones locales de confianza y capacidad financiera para ofrecer una respuesta de emergencia rápida y eficaz a nivel mundial.
Samaritan’s Purse, World Vision y Compassion International son ejemplos del compromiso de la Administración Trump para colaborar con organizaciones religiosas y comunitarias que gestionan de forma responsable el dinero de los contribuyentes al tiempo que prestan asistencia vital a quienes realmente la necesitan.
El presidente Trump está apoyando la asistencia sanitaria y humanitaria ante distintas catástrofes y emergencias con un enfoque verdaderamente humano, eficaz y compasivo.













