Trump lucha contra el comunismo y el socialismo
Desde hace años el presidente Trump da la batalla ideológica contra la ultraizquierda. Era cuestión de tiempo que lo hiciera también en este segundo mandato presidencial con gestos elocuentes. Este mes proclamó la Semana Anticomunista 2025 del 2 al 8 de noviembre en defensa de la libertad y contra “la ideología más destructiva de la historia, responsable de más de 100 millones de muertes”, tal y como él la ha definido con enorme acierto. El documento fue firmado por Trump en la Casa Blanca el 7 de noviembre, en el marco de la celebración de los 250 años de la independencia del país.
Una semana dedicada a la reflexión nacional para recordar la devastación provocada por el socialismo y el comunismo y para reafirmar el compromiso del país con la libertad individual y la dignidad humana. En estos tiempos que corren, en los que esa ideología se infiltra y destruye desde dentro a países enteros (vean España, Venezuela, Cuba, Corea del Norte, etc) es necesario hacer este recordatorio del sufrimiento, la miseria y la pérdida de libertades que causa.
El presidente Trump declaró que el comunismo ha intentado “borrar la fe, suprimir la libertad y destruir la prosperidad ganada con trabajo”. Algo que ha sucedido a lo largo de la historia y aún hoy día sucede allí donde tienen la desgracia de sufrir esta ideología. La proclamación presidencial subraya que Estados Unidos debe mantener viva la memoria de las víctimas y “permanecer firme contra todo sistema que niegue los derechos dados por Dios a la humanidad” y lanza una acertada advertencia frente al “nuevo socialismo” y sobre el resurgimiento de viejos dogmas bajo nuevos nombres.
Acierta Trump al decir que hoy existen “nuevas voces que repiten viejas mentiras”, utilizando términos como justicia social, cambio climático o socialismo democrático para promover las mismas ideas de control estatal y pérdida de libertad. En realidad, “su mensaje sigue siendo el mismo: entreguen su libertad y confíen en el poder del gobierno”, ha señalado el presidente. Y lo constatamos en cada gobierno que cae en mano de los socialistas y comunistas. Un ejemplo elocuente es el de Pedro Sánchez en España, convertido en un infierno fiscal, un pozo de corrupción, tráfico de influencias, enchufismo, pérdida de libertades, control de la prensa y los medios, lavado de cerebro de los ciudadanos, empobrecimiento general, destrucción de la clase media, pérdida de valores y degeneración de la vida pública y de la sociedad.
La proclamación de Trump es una llamada a la defensa de los valores fundacionales de Estados Unidos y afirma que “la nación norteamericana rechaza esta doctrina maligna” y que continuará defendiendo la verdad eterna de que “la libertad y la oportunidad son derechos de nacimiento de toda persona”. En su llamamiento final, el presidente instó a los estadounidenses a mantenerse unidos “en defensa de los valores que definen a un pueblo libre” y a garantizar que el comunismo quede “para siempre en el basurero de la historia”.
- FILE – Former President Donald Trump speaks during the Oakland County Republican Party’s Lincoln Day Dinner, June 25, 2023, in Novi, Mich. Trump vowed over the weekend to prevent “all communists and all Marxists” from using the U.S. immigration system to enter the country. Is that currently an issue, and how would such an order interact with current immigration law? (AP Photo/Al Goldis)
Estas palabras son algunas de las más importantes que ha pronunciado Trump. Más allá de las tribulaciones de la política del día a día, esta proclamación presidencial contribuye a recordar de forma solemne la devastación causada por una de las ideologías más destructivas de la historia que para desgracia de millones de personas en el mundo sigue viva con diferentes nombres y características, pero con la misma corrupción intrínseca y capacidad de empobrecimiento y control de las personas. No podemos olvidar que a lo largo generaciones y en todos los continentes, el comunismo y el socialismo han sembrado la destrucción y la miseria entre naciones y pueblos. Más de cien millones de vidas fueron arrebatadas por regímenes que buscaban erradicar la fe, suprimir la libertad y destruir la prosperidad ganada con esfuerzo por los individuos, violando los derechos y la dignidad inherentes a quienes oprimieron. Al honrar su memoria, renovamos la promesa nacional estadounidense de mantenernos firmes contra esta ideología dañina, y en defensa de la libertad y la dignidad humana; de esta manera, reafirmamos que ningún sistema de gobierno puede jamás reemplazar la voluntad y la conciencia de un pueblo libre. Algo que siempre ha defendido y liderado Estados Unidos.
La realidad es que durante más de un siglo, el comunismo y el socialismo no han traído más que ruina, tiranía y pobreza. Dondequiera que se extiende, silencia la disidencia ideológica, aplasta y persigue a los defensores del libre pensamiento, castiga las creencias religiosas, destruye las tradiciones, y exige que generaciones enteras se sometan al poder del Estado y de un grupo de tiranos que se hacen con el poder de distintas maneras en lugar de luchar por la libertad. Su historia está escrita con sangre, persecución y dolor, un sombrío recordatorio de que el comunismo y el socialismo no son más que otras palabras para servidumbre, esclavitud y tiranía.
En los 34 años transcurridos desde el fin de la Guerra Fría, el mundo ha presenciado tanto el triunfo de la democracia como la persistencia de la tiranía bajo nuevas formas. Nuevas voces repiten ahora viejas mentiras, disfrazándolas con un lenguaje nuevo de “justicia social”, “cambio climático”, “igualdad de género” y “socialismo democrático”, entre otras, pero su mensaje sigue siendo el mismo: renunciar a la libertad, depositar la confianza en el poder del gobierno y cambiar la promesa de prosperidad por la vana comodidad del control. Estados Unidos, liderados por el presidente Trump, rechaza esta doctrina perversa. Seguimos siendo una nación fundada en la verdad eterna de que la libertad y la oportunidad son derechos inherentes a toda persona, y que ninguna ideología, extranjera o nacional, puede extinguirlos. También la Cámara de Representantes participa de esta idea y acaba de aprobar una resolución, impulsada por la congresista María Elvira Salazar, que condena el socialismo en todas sus formas con un amplio respaldo bipartidista que incluyó a los republicanos y a varios demócratas.
Al conmemorar la semana anticomunista y poner el foco en este tema, nos mantenemos unidos en defensa de los valores que nos definen como pueblo y ciudadanos libres. Honramos a las víctimas de la opresión manteniendo viva su causa y asegurando que el comunismo, el socialismo, y todo sistema que utilice el poder de forma corrupta y dictatorial, así como niegue los derechos a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad sean relegados a un profundo pozo, que es donde merecen estar.











