Un año del presidente Trump en el cargo
Donald Trump lo tenía todo en contra: el establishment político y mediático, y aún así ganó las elecciones de forma abrumadora y obtuvo un mandato histórico. Un año después de jurar el cargo para un segundo mandato presidencial, lleno de triunfos en todas las áreas de gobierno, podemos decir con orgullo que el presidente Trump ha cumplido sus promesas y va camino de hacer Historia. El declive de Estados Unidos, arrastrado por las políticas enfermizas del socialismo demócrata, ha terminado. Gracias al presidente Trump, nos enfrentamos al mundo con un nuevo liderazgo, dignidad, influencia, poder y fuerza.
Hace un año, el presidente Trump se puso a trabajar para hacer de Estados Unidos una nación más segura y próspera. Lo ha logrado. En sólo doce meses, ha conseguido más victorias que la mayoría de los presidentes logran en ocho años y mucho más de lo que han logrado los últimos cuatro presidentes. Me siento honrado de estar al lado del presidente Trump en cada uno de los asuntos que se plantean para trabajar con un objetivo claro: America First. Con Biden y la camarilla que lo controlaba, éramos un país al borde del abismo y un desastre en todos los órdenes. Ahora hemos regresado y somos más fuertes. Cada día el país y los ciudadanos abrazan un futuro mejor. Todo gracias a un hombre que literalmente recibió una bala por nosotros, y sobrevivió. No es exagerado afirmar que Donald Trump se ha convertido en el presidente más trascendental de Estados Unidos en cuatro décadas. Nunca hemos tenido un presidente que luche con más fuerza para cumplir las promesas que le hizo al pueblo estadounidense que el presidente Trump. La lista de logros es muy extensa, pero baste recordar que ha asegurado la frontera, poniendo fin a la invasión de inmigrantes y liderado una reducción del 93% en los cruces ilegales; una inflación controlada, precios más bajos del gas y la gasolina; tasas hipotecarias más reducidas; 18 billones de dólares en nuevas inversiones en Estados Unidos; ciudades más seguras; independencia energética; liderazgo mundial; eliminación de la amenaza nuclear iraní y del narcorégimen de Maduro en Venezuela; eliminado más de 270.000 burócratas innecesarios de la nómina del gobierno federal; el gasto federal en 100.000 millones de dólares; reducido el déficit presupuestario federal en un 27%; eliminado 129 regulaciones por cada nueva regulación; aprobado enormes recortes de impuestos; etc.
Las victorias de este primer año son el preámbulo de las que nos esperan por delante en 2026. Gracias al liderazgo de Trump, estamos avanzando en un cambio fundamental y seguimos enfocados en nuestra misión de hacer de Estados Unidos un país mejor. Las políticas de America First está funcionando de nuevo. Hemos conseguido rebajar los impuestos y un alivio fiscal para las familias trabajadoras, costes más bajos y aplicar el sentido común en Washington.
Este primer año del segundo mandato del presidente Trump está marcado por los aranceles, que han permitido ingresos de miles de millones de dólares, acuerdos comerciales más justos, inversiones estratégicas en las Fuerzas Armadas, la eliminación de las desastrosas políticas DEI y Woke de la izquierda demócrata, restauramos los estándares de calidad en la ciencia, los méritos para acceder a los empleos, redujimos el despilfarro y el tamaño del gobierno, y efectuamos cambios trascendentales en la Comunidad de Inteligencia, alejándonos del status quo y recuperando la confianza del pueblo estadounidense.
En este primer año de mandato, el presidente Trump ha puesto en marcha algunas de las victorias de política exterior más significativas para nuestro país, y lo ha hecho sin meter a Estados Unidos en guerras interminables, tan sólo con operaciones militares precisas, bien organizadas y ejecutadas en el momento adecuado. Al plantarle cara a los terroristas del ISIS, a los cárteles de la droga y a países adversarios con su «Doctrina Donroe», extensiva para controlar Groenlandia, ha reafirmado la fuerza y el liderazgo de Estados Unidos en todo el mundo.
Bajo su liderazgo, estamos cambiando el rumbo y la Administración está poniendo al país en primer lugar de sus políticas, recuperando la idea de que éstas deben servir a los ciudadanos estadounidenses, no al revés; nuestros aliados nos respetan, nuestros adversarios nos temen y el interés del pueblo estadounidense guía sus decisiones. Con él en la Casa Blanca, ha terminado el status quo globalista, ya no hay más deslocalización, no más priorizar la mano de obra inmigrante ilegal o extranjera, no más comercio injusto. Ahora, nuestro único objetivo es poner a los ciudadanos estadounidenses en primer lugar.
En sólo un año, el presidente Trump ha recuperado la soberanía estadounidense al buscar con determinación la paz a través de la fuerza militar y la diplomacia inteligente, y ha puesto al país en la dirección correcta. Al situar a los trabajadores y las familias estadounidenses primero está logrando resultados a nivel nacional, mientras que su política exterior ha recuperado la credibilidad en el plano internacional. Tras un regreso triunfal, ha conseguido crear mayor prosperidad, seguridad y oportunidades; ha cerrado la frontera sur, recuperado la fortaleza estadounidense en el escenario mundial, y asegurado billones en nuevas inversiones.
En suma, el cambio a mejor ha sido evidente e indiscutible. Este primer año del segundo mandato ha comenzado la Edad de Oro prometida y la buena noticia es que, en lo que respecta al presidente Trump, lo mejor está por venir.
Lo celebramos y es un honor seguir trabajando junto al presidente Trump para brindar nuevas victorias al pueblo estadounidense.














