Trump expone la implicación de Obama y Hillary en el Russiagate
Es, sin duda, la noticia explosiva que ocupa informativos y la prensa en Estados Unidos: la implicación del ex presidente Barack Hussein Obama, Hillary Clinton y su cúpula de seguridad e inteligencia en el engaño del Russiagate. Las revelaciones de las evidencias hechas por la directora nacional de inteligencia, Tulsi Gabbard, ha dejado plenamente confirmado en base a los archivos publicados, que Obama y su equipo utilizaron una historia que sabían que era mentira para lanzar una operación de descrédito y difamación contra el presidente Trump. Todos ellos sabían que el Russiagate era falso. Sus medios aliados en Estados Unidos y en el extranjero también, pero de todas formas lo difundieron a sabiendas. Su propósito era destituir a un presidente legítimamente elegido o enfangarlo tanto que no pudiera gobernar. Por supuesto, muchos en los servicios de inteligencia y analistas independientes sabíamos que Rusia no tenía la capacidad de interferir en las elecciones estadounidenses. Obama, Hillary Clinton y todos los demás implicados en la trama lo sabían perfectamente, pero lo ignoraron y eligieron difundir la mentira de que sí había habido interferencia para ayudar a Trump a ganar, una acusación falsa que condujo a años de investigaciones, campaña negativa en los medios y juicios políticos que afectaron su presidencia, credibilidad e hizo perder tiempo y recursos. Fue una conspiración en toda regla para socavar a un presidente legítimo que unos pocos conocíamos y denunciamos a pesar de enfrentar represalias.
La comunidad de inteligencia no tenía ninguna información de que Putin quisiera ayudar a elegir a Trump durante las elecciones de 2016, pero aún así, bajo la dirección de Obama y sus directores en inteligencia y el FBI, se publicó información sesgada e inverosímil, e incluso falsa, que sugería lo contrario. Ninguno de los que estuvieron involucrados, Obama, su plana mayor y los medios que participaron en el engaño, pusieron en cuestión ni una vez aquel engaño descomunal y todavía actualmente no están arrepentidos ni reconocen estos hechos ya probados. En realidad, siguen difundiendo la misma mentira y otras nuevas, como los archivos de Epstein, para atacar a Trump con todo tipo de falsedades.
En su exposición de la investigación durante la rueda de prensa, la directora nacional de inteligencia, Tulsi Gabbard, destacó tres documentos desclasificados: los registros de ODNI, el “Anexo Clinton” del Departamento de Justicia y un informe de supervisión completo del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes. Todos ellos confirman lo mismo: hubo una flagrante politización y manipulación de la información de inteligencia por parte de la Administración Obama, con el objetivo de deslegitimar al presidente Trump incluso antes de su investidura, usurpando en última instancia la voluntad del pueblo estadounidense. También reveló que Vladimir Putin ocultó el material más perjudicial que tenía sobre Hillary Clinton porque creía que ella iba a ganar y deseaba utilizar esa información para chantajearla. Eso incluía posibles actos delictivos, como reuniones secretas con varias organizaciones religiosas estadounidenses, en las que funcionarios del Departamento de Estado ofrecieron, a cambio de apoyar la campaña presidencial de la secretaria Clinton, aumentos significativos en la financiación del Departamento de Estado, entre otros. Obama enterró toda esa evidencia para que no se supiera y no perjudicara a Hillary, que también participó activamente en el engaño del Russiagate.
Gracias a la valentía del presidente Trump, todo ha sido desvelado y Tulsi Gabbard ha remitido al ex presidente Obama al Departamento de Justicia por sus implicaciones criminales en la trama del Russiagate.
De forma paralela y no menos importante, el FBI ha lanzado una investigación que podría eludir el plazo de prescripción y lograr que se lleven a cabo procesos judiciales en el distrito demócrata de Washington D. C. Esto es importante porque la investigación abarca el Russiagate, la interferencia electoral y el uso del Departamento de Justicia por parte de Hillary Clinton y Barack Obama. Durante casi una década, los demócratas utilizaron al FBI y a la CIA como armas para interferir en tres elecciones: en 2016 con la falsa colusión con Rusia; en 2020 con la ocultación de la información referida al ordenador portátil de Hunter Biden y las papeletas de votación falsas de China; y en 2024 con el encubrimiento del deterioro mental de Joe Biden y su sustitución irregular por Kamala Harris.
El Russiagate fracasó y Trump demostró su falsedad, pero el proceso causó muchos caños. La interferencia y fraude electoral de 2020 sí funcionó y Biden “ganó”. El director del FBI, Kash Patel, ha abierto un caso de “gran conspiración” que vincula todos estos actos criminales entre sí, a lo largo de varias Administraciones. La razón es que esta conspiración criminal extiende el plazo de prescripción. Ahora, los archivos expuestos prueban todo: Obama y los suyos sabían que el engaño sobre Rusia era una mentira, y lo utilizó de todos modos. Los archivos desclasificados demuestran que Brennan informó a Obama sobre el plan de Hillary de vilipendiar a Trump con falsos vínculos con Rusia; que el FBI lanzó Crossfire Hurricane a pesar de todo; y que ocultaron la evidencia a los agentes que investigaban a Trump siguiendo órdenes de sus superiores. Fue una conspiración planeada desde el primer momento:
✅ Hillary Clinton fue apoyada mediante mentiras y falsedades sobre Trump.
✅ El FBI enterró la operación electoral falsa de China para las elecciones de 2020
✅ Las agencias de inteligencia suprimieron el ordenador portátil de Hunter Biden siguiendo órdenes de Obama y sus compinches
✅ El IRS bloqueó la investigación sobre delitos fiscales y de armas de fuego de Hunter Biden
✅ El Departamento de Justicia ignoró el cambio irregular de Kamala Harris por Joe Biden para competir en las elecciones de 2024.
✅ Trump fue acusado, allanado y difamado.
La investigación en curso del FBI puede conducir a:
• Cargos RICO por conspiración continua
• Cargos de traición y fraude
• Gran jurado fuera de DC (como Florida, por ejemplo)
• Desclasificación completa de la evidencia sellada
• Nombramiento de un Fiscal Especial con poder real para procesar
Todo está saliendo a la luz y los medios aliados de los demócratas no pueden evitar ya que los ciudadanos conozcan toda la verdad acerca del mayor escándalo político en Estados Unidos en décadas. El presidente Trump está haciendo un enorme favor a la democracia estadounidense al exponer todo ello públicamente. Así también, con la verdad por delante y rindiendo cuentas, se salva el país.













