Retos en seguridad y defensa en España que Sánchez no afronta
Mientras las Fuerzas Armadas españolas dedican tiempo y recursos a iniciativas como invitar a influencers de redes sociales a volar en helicóptero y simular saltos en paracaídas, o anular contratos con empresas israelíes, por orden del gobierno de Sánchez, que afectan a tecnología y armamento israelí como inhibidores de frecuencia para vehículos blindados, morteros, estaciones de armas del RG-31, morteros, radios, rayos x, mochilas de hidratación ignífuga, cámaras térmicas, munición, etc retos mucho más relevantes quedan sin atender. Por ejemplo:
-Avanzar en la seguridad del flanco sur de Europa
-Aumentar significativamente el gasto militar para equipararse con los aliados de la OTAN.
-Preparar un plan a futuro, sobre diez o veinte años, para gestionar las capacidades militares.
-Afrontar las deficiencias estructurales de las Fuerzas Armadas, como es el número de efectivos militares (entre 120.000 y 140.000), que es una cantidad insuficiente para los desafíos que se afrontan actualmente.
-Identificar puntos débiles e implementar soluciones en áreas clave con grandes carencias como la digitalización, la guerra electrónica, los sistemas de mando y control, y las capacidades antiaéreas.
-Impulsar una cultura de defensa y seguridad en la sociedad española, unidad nacional y sano patriotismo.
-Definir una estrategia adecuada en materia de seguridad y defensa a largo plazo.
-Remunerar a militares, policías y Guardias Civiles como corresponde a profesiones de riesgo.
-Dotar de mejores equipamientos, armamento y suministros a las Fuerzas Armadas y las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado.
-Establecer mayores niveles de seguridad en las ciudades.
-Luchar contra la inmigración ilegal conectada con la criminalidad.
Esto es lo importante y no la exposición de militares y miembros de fuerzas de seguridad en redes sociales haciendo bailes con el uniforme, comentarios más o menos desafortunados, colaboraciones con influencers cuestionables en vez de con profesionales expertos, serios y con experiencia, o gestos de cara a la galería como la anulación de contratos a empresas israelíes que dejan expuesta la operatividad de la seguridad y la defensa de España, además de afrontar indemnizaciones millonarias, y el envío de un buque de acción marítima (BAM) para proteger una flotilla de izquierdistas desquiciados.













