Trump pasa a la siguiente fase contra el narcorégimen de Maduro
La presión sobre el narcorégimen de Nicolás Maduro y el Cartel de los Soles sigue aumentando. El presidente Trump ha puesto fin a las negociaciones con Maduro y prioriza las acciones militares y de inteligencia con el objetivo de debilitarlo y forzar su caída y la de todo el Cártel que lo sustenta. Nos encontramos ante el mayor intento de acabar con el narcotráfico y los cárteles que operan en Estados Unidos.
La siguiente fase en desarrollo no se limita a la eliminación de embarcaciones cargadas de drogas, sino también a la destrucción de objetivos físicos y humanos por tierra y aire. Para Trump, la intransigencia de los venezolanos y su intento de doble juego para escapar y no renunciar de forma voluntaria, ha supuesto una vuelta de tuerca en este proceso destinado a combatir el narcotráfico y propiciar la caída de todo el narcorégimen de Maduro y Cabello.
Los planes que maneja la Administración Trump son tan completos y variados que ni siquiera verán venir lo que va a suceder. Ante este panorama, el presidente Trump ya ha autorizado el despliegue de más de 10.000 soldados estadounidenses en el Caribe, buena parte de ellos en bases de Puerto Rico, y un aumento de las maniobras y la actividad militar.
El gobierno notificó formalmente al Congreso hace unas semanas que Estados Unidos estaba involucrado en un «conflicto armado» con cárteles de la droga, designando a sus miembros como «combatientes ilegales», lo cual deja el campo libre para que el presidente Trump ordene lo que crea conveniente en cada momento contra lo que ya se considera una amenaza armada y criminal, y una narcotiranía terrorista que debe ser desmantelada y destruida. El Senado, por su parte, ya dio luz verde para que el presidente Trump actúe sin restricciones y lance las operaciones militares que estime oportunas contra los cárteles del narcotráfico vinculados a Venezuela.
Los intentos de mediación qatarí han sido relegados a un segundo plano y la estrategia activa ahora es la ofensiva en todos los frentes y una presión en aumento basada en acciones enérgicas contra objetivos seleccionados.
Las encuestas de opinión arrojan un apoyo masivo a esta política de Trump. Un reciente sondeo de Harvard / Harris refleja que el 71% de los estadounidenses (89% de los republicanos y 56% de los demócratas) respaldan las actuales acciones militares contra los cárteles de la droga. El presidente tiene todos los ases en la mano y sólo es cuestión de tiempo que defina la estrategia ganadora final para rematar esta operación, que se enmarca en la nueva doctrina hacia Venezuela y los cárteles de la droga: una respuesta basada en operaciones militares que anulen y eliminen la amenaza.











