Trump ataca el monopolio de la carne
Como ya es habitual, otra de las grandes victorias del presidente Trump han pasado desapercibidas para los medios o simplemente ha sido silenciada, como tantas otras. Una orden ejecutiva de Trump ha permitido aplastar el comportamiento anticompetitivo en la cadena de suministro de los alimentos. Esto es importante porque afecta a todos los ciudadanos en el día a día al reducir directamente los precios del pollo, el cerdo, el pavo y otras proteínas cárnicas. Los precios de la carne de res han aumentado un 40% en los últimos cinco años; sólo en abril los precios minoristas alcanzaron un récord de 9.64 dólares la libra, por lo que esta medida era imprescindible.
La investigación de la Administración Trump ha puesto bajo el foco las prácticas ilegales de las cuatro grandes empacadores de carne, acusadas ahora de colusión y manipulación de precios a finales del año pasado. Los ganaderos de Estados Unidos enfrentan desafíos históricos — hatos de ganado en los niveles más bajos desde los años 50, desde el 1 de enero tenemos sólo 27.600.000 reses, más de 100.000 ranchos perdidos en los últimos 10 años, en la última década se han perdido más del 17% de nuestros ganaderos, y el 85% del procesamiento de carne de res dominado por sólo cuatro empresas (con la mitad de la propiedad en manos extranjeras)—. Esta es la realidad que ha heredado Trump, impulsada por el alarmismo climático de la izquierda radical; los años de extrema sequía, que han reducido la cantidad de pasto disponible para el pastoreo, lo cual ha incrementado la dependencia de los agricultores del forraje y ha elevado sus costes; los incendios forestales; la volatilidad del mercado y la sobrerregulación. A todo ello se ha unido el descubrimiento de una plaga carnívora, el gusano barrenador en el ganado mexicano, que obligó a Estados Unidos a suspender temporalmente las importaciones.
Hace un par de semanas la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, reveló que las empresas extranjeras han sido atrapadas manipulando el mercado de la carne estadounidense. La Administración Trump está actuando contra ellas para bajar los precios y detener la colusión. La demanda de carne de res y ternera se ha mantenido estable, lo que ha elevado artificialmente los precios, convirtiéndola en uno de los principales impulsores de la inflación alimentaria durante la segunda presidencia de Trump.
Estos hechos son graves porque sólo cuatro empresas controlan más del 85% del mercado, por lo que el procesamiento de carne en EE. UU, los proveedores y los precios de los alimentos se ven gravemente afectados cuando ocurren disrupciones. El presidente Trump, consciente de esta realidad que afecta a los consumidores, firmó una orden ejecutiva el pasado mes de noviembre, ordenando al Departamento de Justicia que investigara a las cuatro grandes empacadoras de carne. El objetivo es asegurar que estas prácticas no vuelvan a ocurrir, lo cual protegerá tanto a los productores como a los consumidores.
El presidente Trump está comprometido a revertir esta situación, fortaleciendo la industria de la carne de res estadounidense, apoyando a nuestros ganaderos y preservando este estilo de vida, que forma parte de las raíces de este país, para la próxima generación.
- Editorial use only Cowboys herding on a cattle ranch. Cowboys on horseback moving cattle through a pasture on a ranch. This ranch, near Walden, Colorado, USA, is on land close to the Medicine Bow Mountains, part of the Rocky Mountains. Photographed in July.
Hoy podemos afirmar, tras la investigación realizada, que la carne estadounidense ha caído bajo el control de un monopolio; luchar contra ese monopolio y esas prácticas anticompetitivas es otra de las batallas que tiene abiertas Trump. Tal vez no tenga el impacto mediático de la guerra de Irán, pero a la economía y a los ciudadanos nos afecta de forma más directa y continuada en el tiempo.
Durante años, los ganaderos y agricultores de este país han advertido que un puñado de corporaciones estaban manipulando los precios y eliminando la competencia. Ahora, el fiscal general Todd Blanche y la secretaria del USDA Brooke Rollins están tomando medidas con una importante ofensiva antimonopolio que apunta a la presunta colusión y la influencia extranjera en la industria de la carne envasada. La investigación anunciada y el histórico acuerdo, buscan reducir los precios, restaurar una competencia justa y proteger tanto a los productores como a los consumidores estadounidenses.
El Departamento de Justicia confirma que han revisado más de tres millones de documentos sobre los cuatro grandes empacadores de carne en Estados Unidos y se han encontrado pruebas de prácticas anticompetitivas. Los cuatro han estado trabajando juntos, compartiendo información y disparando los precios por las nubes.
El nuevo acuerdo impulsado por la Administración permite a los competidores intercambiar información sensible desde el punto de vista competitivo sobre todos los aspectos de la industria de proteínas. Además, Trump ha firmado dos órdenes ejecutivas adicionales para suspender los aranceles sobre todas las importaciones de carne de res; también se reducirán los requisitos para los ganaderos, como la obligación de usar crotales electrónicos en el ganado; y planea cooperar con la Administración de Pequeñas Empresas para aumentar los préstamos y el acceso al capital para los ganaderos de EE. UU, con el fin de aliviar los altos precios.
Según el Departamento de Agricultura de EE. UU., este año se prevé que Estados Unidos importe una cantidad récord de carne de res, principalmente de Brasil, Australia y Canadá. La reciente cumbre con Xi Jinping en China también ha dejado otro logro importante para este sector. El país asiático levantará las suspensiones de importación de carne de res y aves de corral estadounidense y renovará las licencias de cinco años a 425 plantas de carne de res de EE. UU. y ha aprobado 77 nuevas instalaciones estadounidenses. Esta fue la solicitud número uno de nuestros ganaderos, que quieren vender muchos de los cortes «sobrantes» del animal (cuero, pieles, lenguas, tendones, callos, etc).
Por victorias como esta, el presidente Trump cuenta con el apoyo de millones de votantes. Un presidente interesado en preservar la herencia ganadera y vaquera de Estados Unidos, al mismo tiempo que amplía la competencia y reduce los precios al consumo. No ocupa grandes titulares, pero son políticas que marcan la diferencia y que hacen de Trump un gran presidente que ofrece resultados tangibles a los ciudadanos.













