Las inversiones estratégicas de la Administración Trump
De forma discreta, pero rápida y eficaz, la Administración Trump está realizando inversiones estratégicas y firmando acuerdos para garantizar la seguridad nacional al desvincular las cadenas de suministro de minerales y tierras raras del régimen comunista de China. No ocupa titulares ni abre informativos porque los medios están en manipular todo lo que esté relacionado con Donald Trump, pero será uno de los grandes legados del presidente republicano.
Hace unas semanas, la Administración Trump tomó una participación en el proyecto Thacker Pass, la mina de litio planificada más grande de Estados Unidos. La participación del 10% del gobierno federal garantiza una mejor gestión del dinero de los contribuyentes estadounidenses y en un material crítico. El gobierno formaliza un préstamo por valor de 2.230 millones de dólares para esta enorme mina de litio en Nevada. La agencia desembolsará el primer tramo del préstamo, por un valor de 435 millones de dólares, a finales de año. Este acuerdo representa un ejemplo de la disposición del presidente Trump a adquirir participaciones en empresas privadas de valor estratégico para la seguridad nacional, algo que se ha convertido en una de sus prioridades. También en agosto pasado, la Administración adquirió una participación del 10% en el fabricante estadounidense de chips Intel por valor de 8.900 millones de dólares, y un mes antes, en julio, el Pentágono se convirtió en el mayor accionista de la minera de tierras raras MP Materials.
Se espera que la mina y la planta de procesamiento de Thacker Pass produzcan hasta 40.000 toneladas de litio al año. Esto es, al menos, ocho veces más de lo que Estados Unidos produce actualmente y convertiría al país en uno de los principales productores mundiales de este mineral de importancia estratégica. El litio es un componente principal de las baterías de vehículos eléctricos, pero también es un componente importante de las baterías de larga duración y de equipo militar, lo que lo convierte en un recurso vital para la energía y la seguridad nacional. Este golpe de efecto tendrá consecuencias sobre China, que actualmente domina las cadenas globales de suministro de litio. Según los últimos datos, China extrae el 17% y procesa hasta el 70% del suministro mundial de litio. Estados Unidos sólo un 1%. Además, China extrae el 60% de las tierras raras y domina el refinado, la fundición y la fabricación de imanes. Estados Unidos extrae el 17%. China controla el 85% del refinamiento de los 20 minerales de tierras raras más importantes. Todo esto va a cambiar rápidamente y Trump es el factor que lo hará posible. Su iniciativa ayudará a reducir la dependencia de adversarios extranjeros para obtener minerales críticos al fortalecer las cadenas de suministro nacionales, que es una reclamación que algunos asesores, especialistas y analistas de inteligencia venimos solicitando desde hace tiempo. En concreto, el litio es esencial para los sistemas de armas avanzados, los vehículos aéreos no tripulados y el almacenamiento de energía en el campo de batalla. De modo que un suministro nacional de litio resiliente protegerá a nuestras fuerzas armadas de interrupciones en la cadena de suministro, manipulación geopolítica y otras amenazas externas.
- US President Donald Trump, right, and Anthony Albanese, Australia’s prime minister, during a meeting in the Cabinet Room of the White House in Washington, DC, US, on Monday, Oct. 20, 2025. Trump says the AUKUS pact between the US, Australia and the UK is moving along very rapidly, signaling he’ll allow the Biden-era partnership to go ahead eve as his administration reviews whether to keep it going. Photographer: Yuri Gripas/Abaca/Bloomberg via Getty Images
El proyecto Thacker Pass reducirá la dependencia de Estados Unidos del litio importado y respaldará la fabricación nacional en muchas industrias, como la aeroespacial, la de defensa y la resiliencia de la red eléctrica, además de la automotriz.
En línea con esta estrategia, el presidente Trump firmó la semana pasada un acuerdo sobre minerales críticos y tierras raras con el gobierno de Australia y también mantiene negociaciones para adquirir una participación en Critical Metals Corp, dueña del depósito de Tanbreez, el mayor proyecto de tierras raras de Groenlandia. Esto completaría la adquisición de participaciones en Lithium Americas y MP Materials, que concede a Estados Unidos un acceso importante al suministro de los minerales más utilizados en la economía global.
De forma paralela, la Administración Trump impulsa que la empresa Techmet, desarrolle el proyecto Dobra en el centro de Ucrania, dado que cuenta con importantes recursos en litio, y otros proyectos de explotación de yacimientos de titanio, uranio y grafito.
El presidente Trump no ha dejado de tomar medidas en este ámbito desde que inició su segundo mandato. El pasado marzo, Trump firmó una orden ejecutiva para ordenar a las agencias federales que agilicen los proyectos mineros mediante la simplificación del proceso de permisos, eliminación de burocracia, la identificación de terrenos federales para la minería y la priorización del desarrollo de minerales críticos bajo la Ley de Producción de Defensa. Como consecuencia, se han acelerado los trámites para 10 proyectos mineros bajo la iniciativa de infraestructura FAST-41. Estos proyectos incluyen el proyecto de Smackover Lithium de salmuera del suroeste de Arkansas, la expansión de la mina de litio Silver Peak de Albemarle en Nevada, y el proyecto de litio McDermitt de Jindalee Lithium en Oregón.
El área de Smackover, en el suroeste de Arkansas y el este de Texas, contienen el recurso de salmuera de litio de mayor calidad de Norteamérica y son las regiones que más pueden contribuir a las necesidades nacionales de litio durante los próximos veinte años.
Lo que trata de hacer el presidente Trump, y con bastante éxito hasta ahora, es asegurar los intereses estratégicos de Estados Unidos con el acceso a minerales crítico para el desarrollo económico. No debemos olvidar que la seguridad nacional comienza con la seguridad del suministro. Desde la presencia del grafito en baterías de grado de defensa hasta los imanes de tierras raras en aviones de combate, los minerales críticos impulsan nuestra protección. Trump está ayudando a construir esa capacidad nacional desde los propios Estados Unidos. Trump ha sabido ver lo que otros presidentes no supieron. Estados Unidos tiene más minerales de tierras raras que cualquier otra nación, con un valor estimado de más de 12 billones de dólares. Sólo debido a los permisos interminables, las demandas jurídicas y las prohibiciones de tierras, hemos acabado dependiendo de China y Rusia para estos materiales esenciales. Trump pondrá fin a eso.











