El presidente Trump tiene razones para querer Groenlandia
Hay mucha controversia, debate y también manipulación en torno al interés del presidente Trump por adquirir Groenlandia para Estados Unidos, que lo ha puesto en el objetivo por razones de interés nacional. Comprar Groenlandia, sería lo mejor para los intereses de Estados Unidos y para disuadir la agresión rusa y china en la región ártica. Esta idea es un acierto absoluto y si el presidente lo logra, será otro de los grandes hitos de este segundo mandato presidencial, que va camino de ser de los que se extraen lecciones que se estudiarán en las escuelas y las universidades. Por ahora, su equipo de seguridad nacional ya está negociando la compra o un acuerdo de asociación.
A estas alturas de la película, ya todos sabemos que Groenlandia tiene una cantidad enorme de recursos naturales muy importantes, tales como anortita, cobre, diamantes, oro, mineral de hierro, platino, rubíes, zafiro, topacio y zinc. Además, también tiene petróleo y gas natural. Una combinación ideal para una nación como Estados Unidos que sabe cómo explotar toda esa riqueza en bien del país y del mundo libre. Pero no sólo son los recursos naturales, a los que es más fácil acceder ahora que contamos con nuevas tecnologías y una parte del hielo ártico se derrite, también las rutas marítimas árticas son ahora más importantes, y lo serán aún más en el futuro. El tamaño de Groenlandia, que es un 47% más grande que Alaska (unos 2,16 millones de km²), representa una ampliación estratégica de territorio en una región vital. Si Estados Unidos controla este territorio y sus aguas, inyectaremos un fuerte impulso económico y geoestratégico y nos proporcionará un mayor y mejor acceso a las rutas marítimas árticas, lo que reducirá los tiempos de transporte globales.
También hay que valorar la industria pesquera, que es muy valiosa. Groenlandia tiene las últimas reservas naturales de pescado del mundo, reservas de agua dulce y océanos muy ricos en recursos. El presidente Trump conoce el valor de ampliar el control militar sobre Groenlandia, donde podríamos expandir nuestra presencia. Una zona de alto valor estratégico. La ubicación de Groenlandia en el Ártico es geopolíticamente importante para la defensa y la vigilancia. Estados Unidos ya opera la la Base Espacial Pituffik (anteriormente Base Aérea de Thule), que es crítica para el sistema de seguimiento y advertencia de misiles y de la vigilancia espacial del NORAD. Ampliar la conexión con Groenlandia, vía acuerdos o asociación, podría servir como un punto de apoyo estratégico contra naciones adversarias como Rusia y China.
Por todo ello, comprar Groenlandia es una iniciativa acertada que nos traerá un gran auge económico y un control militar aún mayor. Incluso daría a los estadounidenses un territorio de expansión para comenzar una vida nueva. Al integrar Groenlandia en la economía de Estados Unidos se podría convertir en un centro para el desarrollo de energías renovables, particularmente la energía hidroeléctrica. Las enormes inversiones que Estados Unidos haría en Groenlandia mejorarían la infraestructura actual, bastante deteriorada, crearía empleos y elevaría el nivel de vida de los groenlandeses.
De entrada, la Administración Trump está explorando un acuerdo directamente con Groenlandia, que está en desarrollo y se centraría en una Asociación Libre que incluiría:
– Financiación de EE. UU para mejorar el nivel de vida
– Groenlandia mantendría el autogobierno
– EE. UU asumiría responsabilidades aún mayores de defensa.
– Pagos de hasta 100.000 dólares a cada uno de los aproximadamente 57.000 residentes de Groenlandia.
– Control sobre los 25 de los 34 minerales críticos necesarios para los sistemas de defensa, baterías de vehículos eléctricos, chips, y tecnología moderna.
Si el presidente Trump consigue comprar Groenlandia o establecer un vínculo de asociación, sería considerado el acuerdo del siglo con beneficios enormes para Estados Unidos y también para la isla.










