Decisiones importantes del presidente Trump
Que el presidente Trump es una máquina de trabajar y producir resultados, es conocido por todos. Su capacidad de atender múltiples asuntos sin perder la concentración y la capacidad de decisión es formidable. En un año ha puesto a Estados Unidos en pie y superado el desastre que dejó Joe Biden y los que lo manejaban por detrás, empezando por su esposa Jill, los Obama y otros. De cara a 2026, Trump no quita el pie del acelerador, de hecho, está aumentando la toma de decisiones sobre temas de enorme importancia. Revisemos algunas de ellas.
Trump anunció la semana pasada un acuerdo con las principales empresas tecnológicas para que pongan sus propios generadores de energía, ya sea nuclear, hídrico o de carbón, para abastecer sus centros de datos, de modo que dejen de usar energía de la red eléctrica, lo cual provoca un aumento de los precios a los ciudadanos. La primera en implementar estos cambios será Microsoft. Dada la relevancia y auge de este tipo de centros tecnológicos, es una medida clave para controlar su impacto en la inflación.
Otras medidas de gran alcance serán para prohibir a los grandes inversores institucionales comprar más viviendas unifamiliares. La razón es que las casas son donde viven los estadounidenses, no instrumentos financieros para que los fondos de cobertura los negocien. Asimismo, Trump está considerando una legislación específica que eliminaría por completo el impuesto sobre ganancias de capital por la venta de viviendas en Estados Unidos. El presidente está poniendo sentido común a este tema y beneficia una vez más a los ciudadanos corrientes.
A partir del 1 de febrero, la Administración Trump no realizará ningún pago a las denominadas ciudades santuario ni a los estados que tengan ciudades santuario, debido a que con sus acciones permiten amparar a inmigrantes ilegales criminales a expensas de los impuestos de los ciudadanos estadounidenses. Esas políticas demócratas fomentan el fraude, el crimen, la violencia y otros problemas.
En el plano interno ha desatacado la firma de una nueva ley que permite que las escuelas públicas puedan servir en sus almuerzos leche entera, lo cual representa una victoria para MAHA, las políticas saludables de su Administración, que vienen a revertir las normas de prohibición de la era Obama. La Whole Milk for Healthy Kids Act (Ley de Leche Entera para Niños Saludables) se alinea con la misión de MAHA de desmantelar la matriz de alimentos procesados que convirtió las cafeterías en laboratorios de azúcar. Esos mandatos de «bajo en grasa» de 2010 dispararon los azúcares añadidos en la leche descremada saborizada: 22 g por cartón, casi el límite diario de un niño. Las reformas de nutrición escolar funcionan. Los niños recibirán ahora las vitaminas y nutrientes que necesitan para mantenerse sanos y concentrados. Esta ley no sólo restaura la elección, es un dardo contra el complejo industrial de la obesidad y garantiza que millones de niños en edad escolar tengan acceso a leche de alta calidad mientras hacemos que el país sea saludable de nuevo.
Asimismo, se esperan decisiones importantes en el sector sanitario con un plan de asequibilidad de la atención médica, el cual reducirá las primas para millones de estadounidenses, bajará los precios de los medicamentos, brindará transparencia de precios y exigirá honestidad y responsabilidad de las compañías de seguros. Precisamente, la asequibilidad de la atención sanitaria se ha convertido en un tema político importante para Trump, que sabe que los ciudadanos esperan soluciones en este tema. Los costes de la atención médica se reducirán rápidamente con la orden ejecutiva de nación más favorecida firmada por Trump, que exige que los fabricantes farmacéuticos ofrezcan sus precios más bajos en medicamentos a los clientes de Medicaid, así como también que vendan algunos medicamentos directamente a pacientes estadounidenses a precios más bajos, introduzcan cualquier medicamento nuevo en el mercado estadounidense al precio más bajo disponible y reinviertan en la economía estadounidense los ingresos obtenidos por los precios más altos de los medicamentos en otras naciones desarrolladas.
En un movimiento audaz, Trump ha reclamado al Congreso para que promulgue «El Gran Plan de Salud”, que permitiría reducir los precios de los medicamentos recetados mediante la coincidencia de precios internacionales; reducir las primas de seguros eliminando las «rebajas» de las aseguradoras; enviar dinero directamente a las personas para que compren su propia cobertura; ampliar el acceso a medicamentos de venta libre para impulsar la competencia; obligar a hospitales y aseguradoras a publicar precios transparentes; hacer que las aseguradoras divulguen tasas de denegación y márgenes de beneficios; reprimir a los intermediarios de farmacias que inflan los costes; y enfatizar la elección del consumidor y la competencia de mercado.
También ha aprobado el Rural Health Transformation Program, que realizará una gran inversión en salud rural en los 50 estados con el objetivo de garantizar que todos los estadounidenses reciban atención médica de calidad. Esta inversión histórica supondrá más acceso, mejor atención, y resultados reales.
En política exterior, Trump está avanzando en las negociaciones con Dinamarca y Groenlandia para controlar territorialmente la isla ártica, que es un objetivo estratégico de seguridad nacional militar y económico. Los pasos que ya se han dado impedirán que Rusia y China extiendan su influencia sobre esta vasta región.
También está encauzando el control sobre Venezuela y la transición con un proceso pacífico. Entretanto, movilizó a las principales compañías petroleras de EE. UU para invertir miles de millones en reparar la destartalada infraestructura petrolera venezolana y ya se ha completado la primera venta de 500 millones de dólares de petróleo venezolano y se esperan ventas adicionales en las próximas semanas. Asimismo, ha abierto un canal de negociación con el régimen de Cuba, que podría propiciar una enorme esperanza para el pueblo cubano.
Trump no deja un frente sin cubrir, por eso también ha lanzado la fase dos del plan de 20 Puntos para poner fin al Conflicto de Gaza, pasando del alto el fuego a la desmilitarización, un gobierno tecnocrático y la anhelada reconstrucción. Esta segunda fase establece una administración palestina de carácter tecnocrático y transitoria en Gaza, el Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG), e inicia la desmilitarización y reconstrucción completa de Gaza, empezando con el desarme de todo el personal no autorizado. Desde la Administración Trump se espera que Hamás cumpla plenamente con sus obligaciones, incluida la devolución inmediata del último rehén fallecido. El incumplimiento acarrearía graves consecuencias. Es importante destacar que la fase uno ya entregó una enorme ayuda humanitaria, mantuvo el alto el fuego, devolvió a todos los rehenes vivos y los restos de veintisiete de los veintiocho rehenes fallecidos.
El presidente Trump está especialmente vigilante con la seguridad fronteriza y para reforzar la misma ha congelado indefinidamente el procesamiento de visados para ciudadanos de 75 países a partir del 21 de enero, endureciendo los criterios de “carga pública”. Gracias a las medidas aplicadas en esta materia, Estados Unidos ha experimentado una inmigración neta negativa en 2025 por primera vez en al menos 50 años, según datos de Brookings. Los números no mienten y este dato demuestra que las políticas de fronteras seguras y soberanía funcionan.
Irán también está en el foco del presidente Trump, decidido a apoyar activamente a los manifestantes que están siendo reprimidos violentamente por el régimen de los ayatolás, y ya ha ordenado el despliegue de efectivos militares y de inteligencia en la región, así como desplazamientos estratégicos del personal de las bases americanas, por ejemplo, de la Al-Udeid Air Base en Qatar.
Cuando afrontamos el inicio de 2026, algunos de los logros del presidente Trump se centran en lo importante para los ciudadanos: creación de más de 2 millones de empleos para nacidos en el país; muertes por opioides cayendo desde casi 80.000 a menos de 50.000; casi 2 millones de auto-deportaciones; independencia energética; inversiones por valor de más de 18 billones de dólares; y refuerzo de la influencia mundial del dólar, entre otros.
El presidente Trump continúa tomando decisiones que están relanzando el liderazgo de Estados Unidos, cambiando el mapa geoestratégico, y proporcionando excelentes resultados para los estadounidenses y quienes defendemos las libertades.
Con Trump estamos recuperando la dignidad como nación, reconstruyendo la riqueza, y poniendo a los ciudadanos estadounidenses trabajadores en el centro de las políticas que se aplican.











