Trump despide a más burócratas izquierdistas
Uno de los grandes objetivos del presidente Trump es reducir la burocracia y los burócratas en el estado administrativo y el gobierno. En esta línea se enmarca la decisión de Voice of America de despedir a 532 empleados.
Durante décadas, Voice of America, que nació en la Segunda Guerra Mundial para contrarrestar las mentiras nazis, fue un medio de comunicación que potenciaba las libertades y la democracia, en abierta oposición también al comunismo. Pero desde hace muchos años ya se ha convertido en un altavoz de propaganda izquierdista. La Administración Trump ha tomado las riendas y está limpiando la Agencia de Estados Unidos para los Medios Globales, que es la que gestiona Voice of America, Radio Free Europe, Radio Free Asia, etc de burócratas socialistas. El despido de estos 532 empleados representa casi la mitad de la agencia, lo que da una idea certera de la profunda reforma que se está llevando a cabo y del propósito del presidente Trump de evitar que los impuestos de los estadounidenses se despilfarren en tonterías socialistas de los demócratas.
Durante la Guerra Fría, Voice of America llevó el mensaje de la libertad a todos los países en la órbita del comunismo, pero bajo las Administraciones de Obama y Biden, cambió sus objetivos y se convirtió en una plataforma para divulgar ideas izquierdistas, con mensajes complacientes hacia China, difamando Estados Unidos, atacando a Donald Trump, a menudo defendiendo a regímenes adversarios, y promoviendo un globalismo que ha perjudicado a Estados Unidos. Con su reforma, Trump da cumplimiento a otra promesa de campaña después de haber cerrado la agencia USAID por corrupción y despilfarro y haber puesto fin a la financiación de PBS/NPR. Ahora, es el turno de Voice of America.
Como ha sucedido con otras medidas de Trump, los jueces activistas de izquierda están intentando detener los recortes para proteger a los burócratas, e igualmente terminarán perdiendo. La elegida por el presidente Trump para llevar a cabo este proceso de renovación es Kari Lake, cuyo mensaje no puede haber sido más claro: “Esta agencia está rota. Vamos a arreglarla para que la voz de América realmente se escuche en el extranjero”.
La misión se está completando al despedir a los burócratas, recuperando los objetivos originales, eliminando la corrupción y el adoctrinamiento socialista. Bajo la Administración Trump no vamos a permitir que los burócratas utilicen los medios para su propaganda ideológica. Trump quiere que Voice of America, que llega 47 millones de personas en todo el mundo, con una audiencia superior a la CNN, Fox y MSNBC combinados, realmente sea una voz de libertad estadounidense y que apoye a los Estados Unidos con un auténtico sentido patriótico.












