El programa de autodeportación de Trump es un éxito
Las redadas de ICE para deportar a los inmigrantes ilegales son noticia todos los días y hay motivo para ello porque están dando excelentes resultados, pero hay otra iniciativa del presidente Trump con un enorme éxito que pasa desapercibida para los grandes medios, que parecen buscar exclusivamente drama y sensacionalismo.
El programa de autodeportación lanzado por Trump, que recibió las burlas habituales de los izquierdistas (de las que nadie hace el menor caso, salvo los ignorantes) y la invisibilidad por parte de los medios, está funcionando y enviando fuera silenciosamente a millones de ilegales.
El programa parte de una premisa sencilla y efectiva: un pago de 1.000 dólares más un billete de avión gratis a sus países de origen y la opción de regresar legalmente si se autodeportan usando la aplicación CPB Home. Esto contrasta con la otra vía: exponerse a las redadas implacables de ICE para quienes se nieguen a irse, sin paga y con el castigo de no poder volver nunca más a Estados Unidos.
Los resultados están siendo impresionantes y no dejan lugar a dudas sobre su éxito: al menos 1.500.000 de inmigrantes ilegales han abandonado ya Estados Unidos en lo que va de 2025. Incluso el CIS indica que la cifra real sería de 2.200.000 personas nacidas en el extranjero, incluyendo 1.600.000 ilegales sólo en los últimos 6 meses.
Estos datos exponen claramente que la política de Trump está logrando éxitos importantes y solucionando el problema de la seguridad fronteriza y también de la seguridad en las ciudades, donde la criminalidad asociada a la inmigración ilegal es una evidencia respalda por los datos.
Frente a la dejadez de la Administración Biden y los demócratas, el presidente Trump demuestra que la aplicación de la ley funciona y que la seguridad es posible cuando se adoptan las políticas adecuadas. Mientras gobernadores y alcaldes demócratas se empeñan en amparar y proteger a los criminales, Trump está llevando la seguridad a otro nivel y ha cambiado por completo la dinámica. A mayores deportaciones, mayor seguridad y menos criminalidad. Su política es tremendamente efectiva y se basa en tres pilares: asegurar la frontera, incentivar a los inmigrantes ilegales a irse para regresar legalmente si así lo desean, y deportar a quienes no lo hagan.
Así está fortaleciendo el presidente Trump al país al reducir los riesgos de estadounidenses asesinados o robados por inmigrantes criminales, desincentivando los salarios bajos y explotadores, y elevando los niveles de seguridad en las comunidades, vecindarios, hospitales, centros comerciales, tiendas y escuelas.
La conclusión es que el presidente Trump está haciendo posible la reversión de esa inmigración masiva y descontrolada que los demócratas facilitan, y volviendo a poner los intereses de los estadounidenses en primer lugar.













