Trump fulmina la amenaza nuclear iraní
Los ataques estadounidenses contra objetivos iraníes marcan un antes y un después, y ponen el asunto en vías de solución. El presidente Trump utilizó una hábil estrategia de señuelo para engañar a los iraníes.
Los ataques estadounidenses contra objetivos iraníes marcan un antes y un después, y ponen el asunto en vías de solución. El presidente Trump utilizó una hábil estrategia de señuelo para engañar a los iraníes.
Una de las mayores amenazas para los Estados Unidos no procede del exterior, ni de Ucrania ni de Rusia ni de China, procede directamente del interior del país, de las élites del establishment y sus cómplices en los medios de comunicación progres que están trabajando para socavar nuestras libertades e imponer una agenda globalista; esta amenaza grave y real se centra en la cultura de la cancelación que está impulsando y aplicando el Partido Demócrata desde hace tiempo. Esta es una de las mayores amenazas para la democracia estadounidense y para la república constitucional.
El Gobierno de Estados Unidos ha creado una agencia inspirada en el Centro Nacional de Contraterrorismo, que se impulsó tras los ataques del 11/S, para coordinar las actuaciones de la Administración frente a ataques cibernéticos, denominada Centro de Integración de Inteligencia contra la Amenaza Cibernética.
De forma casi imperceptible una nueva amenaza, que en realidad ya es conocida desde hace tiempo, está viniendo a desplazar o a añadirse al terrorismo, precisamente cuando hoy celebramos el 11º aniversario del 11/S. Todos los análisis de inteligencia estadounidenses, y algunos internacionales, han conseguido
La reciente detención del saudí Jalid Alí Aldawsari, de 20 años, que estudiaba Químicas en la ciudad de Lubbock (Texas), y que pretendía atacar la casa del expresidente George W. Bush en Dallas, entre otros objetivos que incluían a tres militares, presas hidroeléctricas y plantas
Los riesgos que representa el régimen integrista de