Trump pone firme a Europa
Con Donald Trump en la presidencia de los Estados Unidos se acabaron para Europa aquellos tiempos en los que se aprovechaba de las ventajas que ofrecía un país norteamericano laxo en defender sus intereses.
Con Donald Trump en la presidencia de los Estados Unidos se acabaron para Europa aquellos tiempos en los que se aprovechaba de las ventajas que ofrecía un país norteamericano laxo en defender sus intereses.
La política interior ha sido una prioridad para el presidente Trump desde que entró en la Casa Blanca. Sin embargo, tampoco ha descuidado la política exterior, que se caracteriza por priorizar los intereses de Estados Unidos. La doctrina America First queda perfectamente definida en la política exterior de la Administración Trump.
Hay muchas razones para ensalzar la primera presidencia de Donald Trump: reconstrucción militar, firmeza en la política inmigratoria, economía, política exterior, seguridad fronteriza, reforma de impuestos, desregulación y un largo etcétera. Entre esta larga serie de logros y promesas cumplidas, encontramos el empleo.
Es una evidencia que Donald Trump es uno de los presidentes más trabajadores que ha habido nunca. Un trabajo incansable en favor del pueblo estadounidense. Sólo así puede presentar una hoja de resultados tan impresionante como la que ya tiene a estas alturas de su primera presidencia.
Por tercer año consecutivo, Trump ha proclamado noviembre como el Mes de los veteranos y las familias de militares. De esta forma refleja de nuevo su compromiso y lealtad hacia nuestro colectivo, al que ha ayudado con medidas certeras desde que ocupa la Casa Blanca. La proclamación de este mes de los veteranos nos recuerda todo lo que los mismos han hecho y hacen para contribuir a este país.
Donald Trump no se cansa de repetirlo en cada uno de los mítines o declaraciones a la prensa que realiza: «Finalmente tienes un presidente que te es leal». «Soy un luchador por sus trabajos, por sus salarios, sus fábricas, sus familias y su dignidad».
Resultados, es la palabra clave de la presidencia de Donald Trump. Resultados positivos para los ciudadanos y para los Estados Unidos. No hay nada más importante en la agenda del presidente que los resultados. Ni los cargos, ni las personas que los ocupan, ni los medios de comunicación, ni el Partido Republicano y mucho menos el Partido Demócrata, ni lo políticamente correcto ni el establishment.
Sábado, 26 de octubre. El presidente Trump da luz verde a la misión para capturar o matar a Abu Bakr al-Baghdadi, líder del Estado Islámico. Comandos de fuerzas especiales de la Delta Force del ejército, el Regimiento 75th de los Rangers, el Regimiento de Aviación de Operaciones Especiales 160th (Night Stalkers), y perros militares adiestrados, coordinados todos con los servicios de inteligencia estadounidenses, atacan el objetivo en Barisha, provincia siria de Idlib, tras varias semanas de investigación y preparación.
Cuanto más nos acercamos a las elecciones de 2020, más evidente es que el presidente Trump está llevando a cabo su programa electoral y cumpliendo con las promesas que hizo en la campaña.
Después del fracaso de la colusión rusa, los demócratas se han embargado en otra intento para destruir el presidente Trump mediante acusaciones sin base real para iniciar un impeachment o juicio político en el Congreso. Esta nueva ofensiva lleva el mismo camino que la anterior: millones de dólares gastados para nada porque va a fracasar estrepitosamente.
La vorágine de la información diaria hace que olvidemos eventos y discursos importantes, o que queden relegados ante nuevas noticias. Es lo que ha sucedido con el discurso del presidente Trump ante la asamblea general de las Naciones Unidas frente al proceso de impeachment que los demócratas tratan de poner en marcha en otro vano intento de sacar a Trump de la Casa Blanca.
Por un lado están las noticias falsas de los medios progres, totalmente fuera de la realidad, y por otro lado están las políticas de éxitos y de promesas cumplidas del presidente Donald Trump.
Uno de los grandes logros del presidente Trump ha sido salvar a la clase media americana. Llegó a la presidencia con una sociedad y un país en crisis que podemos sintetizar en una pérdida del respeto, el trabajo, el declive de los hogares y las familias, con una profunda epidemia de soledad, drogas y desesperación, y una pérdida apabullante de los valores tradicionales y conservadores.
Hay una realidad que los medios progres no pueden ocultar ni manipular: bajo la presidencia de Donald Trump, los trabajadores estadounidenses están prosperando. Actualmente, la tasa de desempleo está situada en el 3.7%, que es la más baja desde 1952. Un récord de los buenos, de los que benefician a la gente.
La gestión presidencial del presidente Trump no deja de apuntar éxitos. Es la razón de que la aprobación ciudadana a esta gestión aumente mes a mes en todas las capas sociales, tal y como reflejan la mayoría de las encuestas.
En el tercer año de la presidencia de Donald Trump podemos afirmar ya sin ninguna duda que esta es una presidencia de éxitos probados y demostrados. La agenda del presidente se ha llenado de éxitos recientes que lo han fortalecido en su posición de liderazgo mundial. Lo hemos visto durante la reciente cumbre del G-7, con Trump marcando el tono y el contenido de las principales reuniones.
Ya se empiezan a perfilar los asuntos prioritarios para los ciudadanos estadounidenses de aquí a las elecciones de 2020. Y no es un tema baladí porque de ellos van a depender en gran medida la reelección de Donald Trump.
El debate sobre las Extreme Risk Protection Order laws (ERPO), o leyes de Orden de Protección contra Riesgos Extremos («Gun Violence Restraining Orders» (GVROs), popularmente conocidas como Red Flag Laws (leyes de Bandera Roja), se ha abierto tras los tiroteos masivos en Dayton, Ohio, y El Paso, Texas.
Lo veíamos venir desde que anunció su candidatura a la presidencia y después cuando ganó a la candidata de los lobbies y los medios, Hillary Clinton, el odio hacia Trump se ha multiplicado varias veces hasta hacerse enfermizo y fanático.
Cada vez son más los hispanos por Trump, los que lo votaron en 2016 y los que lo votarán en 2020. Los demócratas están que trinan porque uno de los sectores sociales a los que consideraban suyo, como un voto cautivo, pese a que nunca hicieron nada positivo para esta comunidad, se pasa a votar republicano.